Testimonio de Juan Manuel

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Todo empezó cuando a nuestro hijo Juan Manuel de 2 años le diagnosticaron leucemia. Lo llevamos a Houston donde le estuvieron dando quimioterapia y le hicieron un trasplante de médula ósea, pero después de 6 meses se complicó y los doctores nos dijeron que prácticamente no había nada que hacer. Que le podíamos dar medicina paliativa o hacer otro trasplante pero las posibilidades de sobrevivir eran apenas de un 5%. Sin duda, fue muy dura esa noticia y si después de conocer tantos niños en la unidad de trasplantes con pronósticos muy buenos y aun así fallecieron ¿qué podíamos pensar nosotros con un 5%? Aunque era uno de los mejores hospitales del país, muchos nunca se curaban.

Pues gracias a Dios nos fuimos por la opción del segundo trasplante, pidiendo con mucha Fe, y curiosamente unos meses atrás habíamos recibido un libro de la Virgen, de la Reina de la Paz, el cual nos ayudó mucho y nos dio más tranquilidad. Yo sentía que cuánta más Fe tuviera, viendo la vida en la tierra como una simple peregrinación y pensando más en la vida eterna era menos el dolor. Entonces me cogió como un hambre por aprender más de la religión católica. Empecé a leer libros de la vida de los santos, leer más la biblia, rezar el Rosario todos los días, todo lo que uniera más a la Fe. Eso me hizo muy devoto a la Virgen y aprendí lo poderoso que es el Rosario. Hay algo de la Virgen que hace nuestra oración más poderosa y nos hace más santos y agradables al Señor.

También empecé a leer muchísimo, particularmente sobre la Virgen conocida como la Reina de la Paz, y a vivir los mensajes que Ella da. El mensaje principal es el de la conversión y da 5 recomendaciones que hay que seguir para avanzar en esta conversión, hay que tener en cuenta que este camino también es el camino de la felicidad. Cuánto más santa sea una persona, más paz tiene y más feliz es. Empiezas a vivir un pedacito del Cielo aquí en la tierra. Los pasos de este camino a la felicidad o conversión son La Eucaristía, la confesión mensual, leer la Palabra de Dios, el ayuno semanal y el rezo del Santo Rosario diario. A usted le dicen que su hijo tiene apenas 5% de probabilidades para sobrevivir y uno hace lo que sea.

Finalmente, después de pasar por altas dosis de quimioterapia, radiación, dos trasplantes de médula ósea, una neumonía, cinco meses internado en un hospital y casi una semana en cuidados intensivos, nuestro hijo se curó y está completamente normal. Hoy tiene 8 años y es un niño sano y normal en segundo grado, para Gloria de Dios.

Lo que todavía no me deja de sorprender no es sólo de la forma como nuestra Madre del Cielo con su gran intercesión salvó a nuestro hijo, sino cómo Ella a la vez nos solucionó todos los problemas financieros que estos tratamientos médicos tan caros nos estaban ocasionando. Después de tener deudas por gastos médicos sumamente altos, unos fondos del hospital terminaron pagando completamente todo nuestros gastos y los futuros gastos que tuviéramos por un año entero, incluyendo todas las medicinas e inclusive nos las mandaban a la casa. Lo que más me llamó la atención es que el encargado de la cuenta nuestra en el hospital nos comentó que el caso nuestro fue un caso especial y muy particular porque nunca se le habían pagado tantos gastos médicos a un paciente y nunca se le había dejado la cuenta abierta a nadie. Parecía como que la Virgen nos había puesto bajo un seguro médico ilimitado.

Finalmente quiero comentarles que como un año después de que le hicieron el segundo tras- plante a mi hijo, tuvimos otro hijo que nació justo el mismo día que empezaron las apariciones de La Reina de la Paz, reafirmándonos nuestra Señora que Ella estuvo presente durante todo este proceso. Todo para la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, AMEN!

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