El breve programa «Inspiración espiritual – Fuente viva», que se emite por Radio Mir Medjugorje de lunes a sábado, es preparado semanalmente por sacerdotes y religiosas.
Esta semana, la Semana Santa del 30 de marzo al 4 de abril de 2026, «Inspiración espiritual – Fuente viva» está preparado y meditado por fray Ivan Hrkać, sacerdote de la Provincia Franciscana de Hercegovina, quien es vicario parroquial de la parroquia de Santiago Apóstol en Medjugorje y asistente espiritual nacional de la Juventud Franciscana. Fray Ivan, en sus inspiraciones espirituales, presenta versos de Rajmund Kupareo y reflexiona sobre ellos.
4 de abril de 2026
Sábado Santo: «Sobre nuestro pasado vela el Ángel»
En el vacío de tu sepulcro
hemos encontrado el sentido de la existencia.
Por eso, sobre nuestro pasado
vela el Ángel.
En el Sábado Santo, los versos nos conducen a la misma quietud del sepulcro, al momento en que nada parece claro, cuando da la impresión de que todo ha terminado.
«En el vacío de tu sepulcro hemos encontrado el sentido de la existencia»: estas palabras nos orientan a descubrir que, en aquello que parece muerto, insignificante y perdido, Dios ya está actuando. El vacío del sepulcro no es el final, sino apenas el comienzo en el que nace lo nuevo. Cuántas veces en la vida perdemos la esperanza, llegan tantas decepciones, y el sinsentido se infiltra en la vida y en la existencia sobre esta tierra. La respuesta a todas nuestras agitaciones interiores podemos encontrarla en el Sábado Santo.
El sepulcro está vacío, pero precisamente en ese vacío comienza una vida nueva, la vida eterna. En ello está el sentido de nuestra existencia, el sentido de nuestra fe y de nuestra esperanza. Ni la muerte, ni el sepulcro, ni la oscuridad tienen la última palabra. Dios da una vida nueva, una luz nueva y un sentido nuevo.
Dice además Kupareo: «por eso, sobre nuestro pasado vela el Ángel»; él vela sobre nosotros, sobre nuestros errores, heridas y fracasos. Vela para que no volvamos al pasado de nuestros fallos y temores, a todo aquello que ha quedado atrás, oscuro y sombrío. El Ángel se sienta sobre nuestra piedra removida y vela para que no regresemos a la oscuridad del sepulcro.
El Sábado Santo nos enseña la paciencia en la fe, incluso cuando no entendemos nada y cuando el silencio pesa. ¡Dios actúa precisamente en ese silencio y en lo escondido, y nos despierta en la mañana de la Resurrección! A nosotros nos corresponde la tarea de esperar, velar y creer que Cristo Resucitado vendrá a nosotros.
