El visitador apostólico con carácter especial para la parroquia de Medjugorje, Mons. Aldo Cavalli, dirigió la solemne misa vespertina en el altar exterior de la parroquia de Santiago Apóstol en Medjugorje, en la fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María. Concelebraron con él 77 sacerdotes, y en su sermón dijo que el contenido de nuestra fe se expresa a través de dogmas, y que en cuanto a la Santísima Virgen María, confesamos cuatro verdades religiosas, cuatro dogmas,  Virgen y Madre; Madre de Dios; Inmaculada Concepción; Ascensión al cielo en cuerpo y alma.

Estos cuatro dogmas representan a María en relación con Jesús. Dios escogió a María para ser la madre de Jesús, quien es el Hijo de Dios. María fue elegida para dar la naturaleza humana al Hijo de Dios. María Madre del Hijo de Dios, María Madre de Dios«, y repasando las lecturas de la Misa, dijo que María entregó su vida entera y ahora está en el paraíso, y dio su vida en unión con Jesús, su hijo, en la lucha contra el Dragón.

“Hoy, en la fe, María se presenta en su realidad tal como es. Jesús, su hijo ha resucitado, Jesús vive. Y María, fue arrebatada en Dios y vive, vive para siempre. Y en Dios intercede por nosotros”, dijo Mons. Cavalli, quien interpretando el evangelio de hoy, se refirió al encuentro de María e Isabel, quién le dijo: Bienaventurada por haber creído, presentándola como modelo de fe en Dios.

«María, llena del Espíritu Santo, responde subrayando su extraordinaria experiencia de encuentro con Dios y la fidelidad de Dios en su plan de salvación, y le agradece que haya querido elegirla a ella, una humilde niña de Nazaret, para ser madre de su Hijo Jesús», dijo Mons. Cavalli, quien concluyó su sermón con las palabras «los antiguos llamaban a la Virgen María ‘Virgen Madre’, hija de su Hijo, humilde y la más grande de todas las criaturas, destinada siempre a la realización del plan de Dios».

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