El programa del XXVI Festival Internacional de la Juventud continuó el miércoles, 5 de agosto de 2015. La sesión matutina comenzó con un momento de oración y la catequesis del P. Marinko Sakota, que trató el tema del perdón.

La Hna. Rastislava Ralbovsky, miembro de la Comunidad de las Hermanas de la Misericordia de la Santa Cruz de la provincia croata de Djakovo, habló sobre su conexión con Medjugorje y la misión que allí realiza. Comenzó a traer a peregrinos con discapacidad y este mes de junio ha venido por cuarta vez.

El programa matutino concluyó con la intervención de la vidente Mirjana Dragicevic-Soldo, que invitó a todos los jóvenes a abrir sus corazones a la Reina de la Paz y a que empezasen a vivir la Santa Misa. Destacó también la importancia de rezar con el corazón y en familia.

Inmaculée LLigabiza dio su testimonio sobre la persecución que sufrió en el genocidio de Ruanda en 1994, simplemente por pertenecer a la odiada etnia Tutsi. En apenas 100 días más de un millón de personas fueron asesinadas, entres quienes se encontraban la mayor parte de su familia. Justo en medio de ese holocausto ella descubre a Dios y puede perdonar a sus perseguidores.

Hubo otro testimonio a cargo de Terezija Gaziova, que habló del origen y la actividad del centro de oración "Svjetlo Marijino" (Luz de María) y de cómo se difunden los mensajes de la Virgen en la antigua Unión Soviética.

El programa de oración vespertina comenzó con la Santa Misa celebrada por el P. Marin Karacic, sacerdote recién ordenado de nuestra Provincia, y concelebrada por otros 528 sacerdotes. La homilía estuvo a cargo del P. Marinko Sakota, párroco de Medjugorje. Inmediatamente después se expuso el Santísimo para la Adoración. En la misa, se presentaron sobre una gran tela todas las intenciones y las notas de gratitud dirigidas a la Virgen y escritas por los jóvenes. Los sacerdotes dieron la bendición a todos los jóvenes y repartieron unos regalos simbólicos a los representantes de cada país: un bastón y un rosario. Ahora les han encomendado a todos una misión para cuando regresen a casa. Tras la despedida con música y oración, los jóvenes subieron al Monte de la Cruz para la Misa final que se celebraría en la cumbre a las 5 a.m. Así finaliza el Festival de la Juventud
 

Compartir: