A continuación transmitimos el mensaje y saludo pascual de fray Jozo Grbeš, provincial de la Provincia Franciscana de Herzegovina de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María.

¡Queridos amigos!

En este magnífico año jubilar celebramos el tránsito de san Francisco, su Pascua. La vida de Francisco estuvo marcada por transiciones, transformaciones, tránsitos: de guerrero a cristiano, de pecador a santo, de la posesión a la renuncia, de un hombre que lo tiene todo a un hombre al que no le hace falta nada, del encuentro con la voz que lo llama a reparar la Iglesia al hombre que con su voz anuncia el canto de la creación. Sí, verdaderamente, “el paso de un buen hombre a santo es una especie de revolución”. (G.K.C.)

Francisco mostró misericordia a los rechazados y experimentó el don de la misericordia de Dios hacia sí mismo, recorriendo así el camino desde la incomprensión hasta la comprensión. Sus transiciones son visibles: desde el encuentro con el enemigo en la persona del sultán hasta la conversación amistosa y la detención del conflicto, desde un hombre común que ama hasta un hombre santo que lleva los estigmas, signos del amor, desde el que buscaba hasta el que encuentra. Y finalmente, la transición más importante: de lo terrenal a lo celestial, cuyo recuerdo renovamos especialmente este año, pues esa fue la Pascua de Francisco.

¡La Pascua es un acontecimiento de tránsito! Si comprendemos bien los tránsitos terrenales, si realizamos el camino de la egoísmo al amor, del odio al perdón, de tomar a dar, de nosotros mismos al otro, entonces la Pascua nos será muy comprensible y aceptable. Entonces creemos en la resurrección y, por esa fe, tenemos acceso a la gracia (Rom 5, 2), sabiendo que Él “murió por nosotros, siendo aún pecadores” (Rom 5,6), y por ello esperamos resucitar como Cristo, experimentar los sepulcros vacíos. (Jn 20,1.8)

Que esta fiesta sea para nosotros un motivo fundamental para ponernos también en camino, para aprender también nosotros a pasar, a fin de encontrarnos con el Resucitado, “luz de luz”, y llegar a ser luz para toda alma, tanto impía como piadosa.

¡Buen camino a todos! ¡Feliz Pascua!

Fray Jozo Grbeš,
Provincial

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