Muchos peregrinos aprovechan esta época invernal del año para disfrutar de Medjugorje con mayor tranquilidad. En estos últimos días se han registrado grupos procedentes de Francia, Inglaterra, Hungría, Corea, Italia, España, Estados Unidos y Polonia.

El P. Krystian Strycharski ha sido nuestro invitado en Radio Mir. Fue ordenado sacerdote hace 4 años, pertenece a la Parroquia de la Divina Providencia de Wilanow (Polonia) y acaba de llegar con un grupo de peregrinos. Vino por primera vez hace 17 años: “Vine en Fin de Año y pasamos unos días en oración. Desde entonces vengo todos los años. Lo más importante es que el Espíritu Santo esté con nosotros. Este es un lugar de paz y siempre que vengo siento la presencia y la protección de la Bienaventurada Virgen María. Aquí intento profundizar en mi relación con Jesús. Subo al Monte de la Cruz rezando el Via Crucis y cada estación me toca en lo más profundo del alma. Medjugorje es un lugar bendecido donde se abren muchos corazones y se reciben muchas vocaciones. Observando a tantos peregrinos -que son un regalo de Dios- nosotros, los sacerdotes reforzamos nuestra fe. En Medjugorje podemos sentir realmente la misericordia de Dios, especialmente en las confesiones. Los peregrinos que están aquí conmigo hablan de Medjugorje como la “Tierra Santa” europea. Muchos de ellos son testigos de que aquí cambió su vida. Habitualmente rezo un Rosario con mi grupo, pero cuando estamos aquí rezamos tres al día y todos intentamos acercarnos a Jesús a través de la Virgen María. Me gustaría invitaros a todos a este lugar santo para que conozcamos mejor a Jesús y nos cambie la vida. Todos necesitamos llenarnos de la gracia de María para poder dar frutos. Todos deberíamos venir, con el rosario y la Biblia en mano y tiempo para nosotros mismos. Así descubriremos cuál es nuestra misión, ya que este es realmente un lugar santo.”

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