¡¡¡Queridos hermanos de Perú!!!

 

A todos los participantes del II Congreso Nacional de la Reina de la Paz, que se celebra en Lima, tengo la alegría de mandarles un saludo fraterno después de regresar de Medjugorje hace apenas unas horas.

El hecho de haber estado allí, en la tierra de María, aunque haya sido poco más de 40 horas, ha representado, para todos los miembros de la Fundación una gran bendición. Vivir dos tardes el programa vespertino de la parroquia, disfrutando el jueves de la Adoración y el viernes de la Veneración de la Santa Cruz, es como tocar el cielo aquí en la tierra. Tengo la fortuna de haber podido peregrinar a Medjugorje más de 30 veces, y no deja de sorprenderme cada vez que voy ver la gran cantidad de peregrinos que se reúnen allí y tener la oportunidad de palpar la misma piedad que en los inicios. Y, precisamente, ver tanta fe entre los asistentes es algo que me conmueve en lo más profundo.

Pienso que tenemos que pedirle al Señor que nos de la oportunidad de ir a Medjugorje pero si no pudiera ser -por muchas de las razones que puedan haber- no debemos de dejar de meditar cada día en nuestro rato de oración los mensajes que la Reina de la Paz nos da cada mes los días 2 y 25.

“Este es el camino de la Paz” es el lema del congreso. La Virgen en el último mensaje del día 2 nos dice que Jesús nos “ha mostrado el camino y nos ha dado esperanza” y que “Ella nos consuela y nos da aliento”. No es casualidad pues que el lema del congreso coincida con las palabras de la Virgen. Ella nos invita a que la escuchemos “para que el bien pueda vencer y para que podamos conocer el amor de su Hijo”.

Queridos hermanos, vuestro país está necesitado de apóstoles del amor, de vuestras oraciones con el corazón y con el alma. Está necesitado de gente que entre en la Escuela de María para convertirse, sanar el corazón y llenarse del Espíritu Santo. Perú necesita de apóstoles del amor y mostrarles a aquellos que no han conocido el amor de Dios, el verdadero camino de la Paz.

No puedo olvidarme de explicarles unas breves palabras sobre el encuentro que hemos tenido, el patronato de la Fundación Centro Medjugorje con el enviado del Santo Padre, monseñor Henryk Hoser.

Muchos de ustedes saben que la Fundación Centro Medjugorje, fue inspirada por fray Danko, antiguo vicario de la parroquia de Medjugorje para mantener la pureza del mensaje de María, buscar la unidad entre los diferentes centros de paz y guías de peregrinación y grupos de oración, y representar a la parroquia en los diferentes encuentros que se realicen en Iberoamérica. Ya son casi 10 años compartiendo alegrías y penas, esfuerzos y trabajos, pero también disfrutando de muchos frutos.

Así, este pasado viernes, día 20 de octubre, hemos tenido la oportunidad de ser recibidos por el enviado del Papa en Medjugorje y, que de este modo, conociera de primera mano todo el trabajo que los Centros de Paz realizan en todos los países de Iberoamérica y la labor de la Fundación como coordinadora e impulsora de los diferentes proyectos.

Me pide Eileen (nuestra coordinadora, a la que mando junto a todo su gran equipo de colaboradores un afectuoso saludo, y a los que animo a seguir trabajando para la Gospa) que explique como ha ido la reunión.

Me tendréis que disculpar que no os pueda explicar demasiadas cosas. No hay otro motivo que él deseo de Monseñor Hoser de escribir él mismo una carta dirigida a todos los centros de Paz.

Eso sí, os puedo decir que el encuentro ha sido muy cordial, donde no ha habido límite de tiempo para la reunión, y nos hemos sentido acogidos por un padre lleno de amor. Hemos podido explicarle, en la medida de lo posible, el enorme trabajo que se realiza en los diferentes países de Iberoamérica. También hemos podido mostrarle algunos de los frutos con los que el Señor nos ha bendecido. Ha mostrado mucho interés. Ha realizado algunas preguntas y se ha mostrado muy contento y feliz.

Lógicamente no ha habido tiempo para hablar de los diferentes proyectos que se hacen en cada país pero sí ha sido una primera toma de contacto muy satisfactoria, a la espera, si Dios quiere, de una segunda reunión.

No me gustaría despedirme sin recordarles la parte final de la homilía que hizo monseñor Henryk Hoser el 25 de julio a los feligreses de la Parroquia de Medjugorje. “Nosotros, la gente de Medjugorje, tenemos una gran responsabilidad hacia el mundo entero, porque Medjugorje se ha convertido en el centro mundial de oración y de conversiones, y por eso el santo Padre se preocupó y me envío, para ayudar a los padres franciscanos a organizar este lugar, como lugar que pudiera recibir a todos los que vienen aquí, a la fuente de la gracia”.

Después de oír estas palabras del enviado del Papa, los invito a que cada uno de ustedes, que han conocido la espiritualidad de la Reina de la Paz y que son responsables de Centros de Paz, grupos de oración, etc…a que pongan en oración estas palabras para que sus acciones en estos grupos, en sus familias y en sus entornos cotidianos, puedan llevar las almas al verdadero camino de la Paz.

Reciban todos un saludo fraternal junto con el P. Fernando y a Fr. Israel.

También vaya mi saludo al resto de sacerdotes participantes, hijos predilectos de María, a los que no tengo el gusto de conocer hasta el momento pero por los que rezo con todo el corazón.

Me despido con un abrazo enorme para todos mis hermanos peruanos y les acompaño espiritualmente con mi humilde oración.

 

¡Unidos en Cristo y en la oración!

Oriol Vives

Presidente de la Fundación Centro Medjugorje

Barcelona, 21 de octubre de 2018

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