P. Livio: Queridos amigos, ahora tenemos en directo a Marija de Medjugorje que nos dará el mensaje de la Reina de la Paz del día 25 de enero 2018.

P. Livio: ¡Hola Marija!

Marija: ¡Hola padre Livio! Saludo a todos los oyentes de Radio María y como cada 25 de mes, también hoy la Virgen nos ha dado el siguiente mensaje:

“Queridos hijos, que este tiempo sea para vosotros tiempo de oración, para que el Espíritu Santo, a través de la oración, descienda sobre vosotros y os de la conversión. Abrid vuestros corazones y leed la Sagrada Escritura, para que, por medio de los testimonios, también vosotros podáis estar más cerca de Dios. Hijos míos, buscad sobre todo a Dios y las cosas de Dios y dejad las terrenales a la tierra, porque Satanás os atrae al polvo y al pecado. Estáis llamados a la santidad y habéis sido creados para el Cielo. Por eso, buscad el Cielo y las cosas celestiales. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

P. Livio: Marija, este mensaje, justo al empezar el año, es realmente una llamada a la santidad.

Marija: Sí, la Virgen no se cansa nunca de llamarnos a la santidad. ¡La Virgen es increíble! Hoy la Virgen, no solo nos llama a la santidad, sino que nos dice que es tiempo de oración y que a través de esa oración, el Espíritu Santo descenderá sobre nosotros y recibiremos el don de la conversión. Para mí ha sido muy emotivo que la Virgen haya hablado de la conversión, precisamente hoy que celebramos la conversión de san Pablo. De todas maneras, este mensaje de hoy es para mí muy profundo porque nos está llamando a la apertura de nuestro corazón, a la apertura de la Sagrada Escritura, a la apertura al Espíritu Santo, a la apertura a la oración.

P. Livio: Dime Marija, La Virgen ha dicho que la conversión es el mensaje más importante que ha dado en Medjugorje, ¿verdad? Pero, ¿se refiere a la conversión de los que viven alejados de Dios o también a nosotros que ya hemos empezado a responder a su llamada?

Marija: Yo creo que hoy, cuando la Virgen me ha dado el mensaje, lo ha dado también para mí. Es decir, que yo también debo convertirme, debo estar más aferrada a las cosas del Cielo y debo despegarme más de las cosas de la tierra. Desafortunadamente, nos atraen mucho las cosas del mundo, por eso la Virgen nos llama a dejar las cosas terrenas y a fijarnos más en las cosas de Dios. Yo creo que, cuando la Virgen me da el mensaje, en primer lugar, es para mí.

P. Livio: Pienso que es muy significativo, que la Virgen llame “un don” a la conversión, y realmente lo es, ya que solos, por nosotros mismos, no lo podríamos conseguir.

Marija: Sí, para mí es un don, pero nosotros debemos colaborar. Jesús nos llama, pero espera también la apertura de nuestro corazón. Por eso la Virgen dice: “Abrid vuestros corazones y leed la Sagrada Escritura para que a través de esos testimonios, también vosotros podáis estar más cerca de Dios”. Es como ese proverbio: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Si llegamos a aferrarnos a las cosas del Cielo, a la Sagrada Escritura y a la oración, es cuando, yo creo profundamente, que la Virgen pretende de nosotros un testimonio claro, abierto y directo.

P. Livio: Desde el principio, la Virgen propuso poner la Sagrada Escritura en un lugar visible de la casa, yo creo que como invitación a leerla. Pero también dice que deberíamos hacerlo después de haber orado, porque si no se lee la Sagrada Escritura con la luz del Espíritu Santo, se corre el riesgo de no entender su verdadero significado.

Marija: Sí, es verdad. La Virgen desde el inicio de las apariciones nos pide rezar, leer la Sagrada Escritura, ayunar, asistir a la Santa Misa con los sacramentos y la confesión. Es lo que Ella nos decía de las cinco piedras contra Goliat. Muchas veces  el padre Jozo decía que cuando vivimos un mensaje, vivimos también el otro. Por esto, la Virgen nos llama seguramente a prepararnos con la oración a la conversión, a dedicar un tiempo a la lectura de la Sagrada Escritura, más ahora que nos acercamos a la Cuaresma que es un tiempo muy importante.

P. Livio: Sí. Es también muy bonita esta referencia al testimonio de la Sagrada Escritura, porque en los hombres de Dios, hay también aquellos que lo traicionan. De hecho, en la Sagrada Escritura encontramos unos testimonios extraordinarios.

Marija: Efectivamente. Yo creo que los testimonios que nos da son muy importantes. Por ejemplo, san Pablo, yo pienso siempre en la pequeñez y al mismo tiempo en la grandeza de ese hombre que lo dio todo a Dios.

P. Livio: ¡Pensar que era un perseguidor y después fue un apóstol!

Marija: Exactamente. Es justo esto lo que la Virgen nos pide. Es decir, si nosotros amamos a Dios siempre un poco más, también amaremos más todas sus cosas. Yo creo que en nuestra sociedad falta este testimonio, testimonio de estas personas que aman a Dios, testimonios claros. Nosotros debemos testimoniar sin miedo y sin vergüenza que somos cristianos.

P. Livio: Yo cada noche leo algún fragmento de la Sagrada Escritura al azar, como si tuviese que hacer la Comunión, como si tuviese que recibir a Dios. Empiezo a leer despacio hasta llegar al punto en que el mensaje de la Escritura me llega al corazón y me gusta hacerlo así. ¿Te parece bien hacerlo así o sería mejor leerlo correlativamente?

Marija: Creo que no importa, porque lo más hermoso es hacerlo con amor. Lo importante es que lo hagamos espontáneamente. Cuando la Virgen nos pidió poner la Sagrada Escritura en un lugar visible y leerla, yo recuerdo que muchas veces no lo entendía muy bien, en cambio me encantaban los Salmos. Para cualquier momento de nuestra vida, momentos de dolor, de alegría, de llanto, de fiesta a través de los salmos te sientes completamente identificado. Recuerdo que en el grupo de oración cuando celebrábamos alguna fiesta o cumpleaños, nos encontrábamos y preguntábamos cuál era el salmo preferido y empezábamos a aprenderlo de memoria y era muy bonito porque empezábamos con uno, después con otro y otro… y hablábamos de ellos porque cada salmo te aporta algo. Era muy bonito porque siempre se hablaba de Dios.

P. Livio: Oye Marija, hay un pasaje del mensaje donde la Virgen nos describe la tentación. Es decir, Satanás que nos presenta las cosas del mundo como si fueran cosas para amar, adorar y así nos lleva al pecado. Por lo tanto, debemos estar atentos y rezar para no caer en la tentación.

Marija: Estamos viendo que en otras radios (no hay solo Radio María) y en la televisión se habla de sexo, de explotación… ya no hay esa libertad de hablar de las cosas buenas, positivas… ahora se habla de esclavitud, porque las personas no se sienten libres con tanta corrupción, explotación… Nos volvemos como animales y esto es terrible. Se piensa que la fe es esclavitud cuando es todo lo contrario, porque Dios nos quiere libres. Dios ha creado todas las maravillas para nosotros. Para gozar del sol, mirar las nubes, la lluvia, la nieve, las flores con tantos colores y diferentes perfumes. En el mes de mayo en Medjugorje, cuando vamos a buscar rosas para la Virgen, yo digo que voy a emborracharme con tanto perfume. Tenemos una rosa blanca que yo la llamo “avara” porque tiene pocos capullos pero cuando se abre es muy bella y con un perfume muy delicado. Hay también la roja que tiene muchos capullos y un perfume más fuerte. Hay otra de un rojo más rabioso, etc. Yo siempre digo: “Señor, qué bueno eres que has creado todo esto para admiración nuestra y poder así amarte a través de ello”.

P. Livio: Marija, veo que en el mensaje que la Virgen nos ha dado a través de ti, como también a través de Mirjana hace algunos meses, parece que a la Virgen le guste preferentemente la rosa.

Marija: Sí. No es casualidad que la llamemos “Rosa Mística”. Además el Rosario es su oración preferida. Nosotros, tenemos mil maneras de decir te amo a una persona, pero a la Virgen, le decimos el Avemaría. Porque Ella es nuestra Madre, la Madre de Jesús y con esta oración Ella recibe nuestra ternura y amor. Además, si la Virgen ve nuestro corazón abierto en la oración, Ella intercede por nosotros.

P. Livio: Es como si cada pétalo de rosa fuera un Avemaría del Rosario.

Marija: Exactamente. Y no solamente esto, porque una vez la Virgen en un mensaje de Navidad dijo que quería ofrecernos como un ramillete de flores, porque cada uno de nosotros es diferente: uno es como una rosa grande carnosa, otro como una rosa más pequeña humilde, otro como un girasol que es grande y prepotente, etc. Cada uno de nosotros tenemos un algo especial, porque Dios nos ha creado individualmente y estamos de paso en esta tierra para alabarlo, testimoniarlo, amarlo, adorarlo y darle gracias por todo.

P. Livio: Debemos añadir que no solo la rosa está formada de oraciones, porque a Mirjana le dijo que también las obras de caridad son pétalos de rosa que a Ella le gustan mucho.

Marija: Yo creo que lo primero es la oración. Con la oración nos volvemos más dóciles y empezamos a amar más a Dios y después al prójimo. Así pues, tenemos cada vez más necesidad de estar con Dios y con el prójimo. Recuerdo que en el grupo de jóvenes en esta época antes de la Cuaresma, la Virgen nos mandó ir a las casas de los ancianos de nuestra parroquia, sobre todo a los que no tenían hijos, para hacer pequeñas obras de caridad, como por ejemplo: cortar leña, pintar alguna pared, limpiar la casa, etc. ¿Sabes qué nos dijeron estas personas? “¿Pero quién os ha mandado hacer esto? ¿Ha sido la Virgen?” ¡Obviamente que era obra de la Virgen, porque si hubiera sido cosa nuestra, no creo que hubiéramos pensado nunca en ello! Fue una experiencia muy bonita poder ayudar a estas personas solas y abandonadas. Después nació entre nosotros una amistad y a menudo los íbamos a ver y para ellos era una fiesta porque cada uno de nosotros les llevaba algo y nos poníamos a cantar, a rezar, a testimoniar… Ellos no tenían ni radio ni televisión y cuando nos veían llegar, para ellos era como ver a los ángeles bajados del Cielo. Eso nos daba mucha felicidad a nosotros también.

P. Livio: Cierto. La verdad es que aquí en Medjugorje hay muchas obras de caridad.

Marija: Sí, pero es la Virgen quien nos ha impulsado a ello porque antes no las había. Ahora hay un movimiento muy bonito que se llama “Las manos de María” que nació con la idea de hacer este tipo de cosas. Hay otro que se llama “Los alimentos de María” que lo lleva un joven escocés, y muchas otras cosas que solo Dios sabe. Muchas personas que llegan a Medjugorje o también de la misma parroquia hacen obras buenas que no se dicen abiertamente. Como se dice: “Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda”, ¿no? Aquí en Medjugorje, gracias al Cielo, ahora se está mejor, pero esto no significa que el corazón de la gente de aquí, que gracias a la Virgen ha visto mejorar su situación, no responda a ello. A veces hablando con amigos íntimos, llegas a saber que ayudan a mucha gente, pero sin vanagloria, lo hacen porque esto es lo que la Virgen les ha puesto en el corazón, ser sensibles a las necesidades de los demás.

P. Livio: Es verdad. Es también una expresión muy hermosa cuando la Virgen nos dice que hemos sido creados para el Cielo, que es nuestro destino. Es decir, que Dios quiere que todos alcancemos el Paraíso y que si lo perdemos es solo porque no queremos salvarnos. El hecho de que hayamos sido creados para el Cielo, me parece algo muy hermoso.

Marija: No solo eso. Hemos sido invitados a la santidad. Yo digo siempre: “O santos, o perdedores”.

La Virgen nos repite constantemente la invitación a la santidad. Cuando una vez nos dijo que debíamos anhelar el Cielo, yo no sabía lo que eso significaba, pero después comprendí que es sentir un gran deseo. Durante el tiempo de la aparición, aunque solo sean cinco o diez minutos, la cosa más extraordinaria es estar abierta al Cielo y esto me ayuda no solo en ese tiempo, sino en toda mi vida. Si nosotros tenemos experiencia de Dios, experiencia del Cielo, experiencia de oración, además, ¿quién no ha tenido experiencia de un milagro en su vida? ¿Cuantas veces oímos decir que hemos recibido la ayuda de Dios en alguna cosa? Por lo tanto, con estas experiencias, nos sentimos unidos al Cielo y de ahí parte nuestro anhelo, nuestro deseo de llegar al Paraíso.

P. Livio: Sí, el deseo de ver a nuestro Padre, de llegar a nuestra Casa. Ahora Marija, ¿puedo hacerte una pregunta un poco curiosa?

Marija: Por supuesto.

P. Livio: ¿Por qué cuando Mirjana termina su aparición, se queda durante un tiempo en un estado de postración tremenda, como si hubiera perdido el Cielo? También le sucede a Iván después de la aparición que se queda unos minutos así. En cambio tú, después de un minuto de la aparición, ya retomas el mando sobre la tierra y te mueves con mucha seguridad. ¿Por qué hay esa diferencia?

Marija: No lo sé. Puede ser el deseo de dar testimonio que siento cada vez más. Es una urgencia que siento en esos momentos. Creo que me doy cuenta de que estoy envejeciendo y esto me ayuda a transmitir y a ayudar a los demás. Debo decir también que mi momento más fuerte es por la mañana temprano cuando estando en Medjugorje, subo a la colina de las apariciones, son momentos muy íntimos para mí. A veces, cuando va Iván, me dice que vaya con él y yo le digo siempre que no porque prefiero ir sola temprano, ese es mi momento y no lo cambio. Después durante el día hay muchos italianos y como saben que hablo su idioma, en cambio Iván no.

P. Livio: Esto también es cuestión de carácter.

Marija: No creas, yo antes era muy tímida, ahora en cambio me he vuelto muy abierta. Es decir, no tengo nada que esconder, estoy contenta de lo que soy, y le doy gracias a Dios continuamente por todo. El Señor me ha elegido entre casi ocho mil millones de personas que hay en el mundo.

P. Livio: Eres una persona especial.

Marija: Sí, soy una persona especial, pero sin Dios, no soy nada. Con Dios y la Virgen que me están ayudando, estoy intentando dar testimonio con mi vida, con unas ganas a veces de gritar a los cuatro vientos: “¡convertíos!” Porque una persona que está con Dios, es feliz, siente esa plenitud del Espíritu Santo, y vivirá haciendo la voluntad de Dios. Yo también preferiría quedarme con la Virgen las veinticuatro horas y cuando termina la aparición y veo las caras de la gente, siento como una puñalada en el corazón, pero sé que es un don y agradezco al Señor cada momento que paso con la Virgen. Por esta razón, no quiero dejar pasar un momento y me lanzo a dar ese testimonio del Amor de Dios por nosotros, por toda la humanidad cuyo camino la Virgen nos indica.

P. Livio: Marija, ¿Si la Virgen te dijera el décimo secreto y se suspendiese la aparición diaria, sentirías un gran dolor?

Marija: Soy consciente de que lo que estoy viviendo es un don y debería agradecerlo porque yo soy solamente un instrumento. El Señor nos usa como quiere, cuando quiere y donde quiere, hasta que Él quiera. De la misma manera que ha hecho con Jakov, Ivanka, Mirjana, hará también con nosotros. Iván, Vicka y yo tenemos todavía apariciones diarias y para muchas personas esto es confuso. Para mí es un don, una gracia lo que ha hecho por mí y por el mundo entero. La presencia de la Virgen es un don, una gracia para toda la humanidad.

P. Livio: Me ha gustado mucho este testimonio Marija, y te lo agradezco de todo corazón.

Marija: Lo debemos agradecer al Señor.

P. Livio: Sí Marija, y lo podemos hacer empezando nuestra oración.

 

TRADUCCIÓN: Equipo de Asociación Amor de Déu

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