El pasado día 16 de septiembre, tuvo lugar la bendición de una imagen de la Reina de la Paz, traída desde Medjugorje por un grupo de peregrinos de la Asociación Amor de Déu, en el año 2018. Tras las obras para su acondicionamiento en la parte posterior de la Iglesia de San Cebrián, por fin, ya ha quedado instalada para que sirva de referente espiritual en el pueblo de Tiana.

La celebración tuvo lugar en el marco de las celebraciones en honor al patrono de Tiana, San Cebrián, por lo que en primer lugar se celebró la Misa solemne, presidida por el Sr. obispo, Mons. Antoni Vadell, y concelebrada por el párroco de Tiana, Mn. Ramon Santos y otros cinco sacerdotes más. La Eucaristía fue enriquecida por las extraordinarias voces de la Coral de Tiana acompañadas al órgano por Izumi Kando.

Antes de dar comienzo la celebración se leyeron las siguientes palabras:

«Esta imagen, traída desde la población bosnia de Medjugorje -venerada bajo la advocación de la Reina de la Paz- fue trasladada desde allí, en 2018, cumpliendo con el deseo de algunos feligreses de tener una imagen mariana como signo de paz para el pueblo de Tiana, para que con su callada presencia pudiera servir de luz y consuelo, esperanza y alegría para todo aquel que la contemple desde las calles de nuestro pueblo.

Esto ha sido posible, gracias a un grupo de peregrinos de la Asociación Amor de Déu, que donaron una parte del dinero necesario para su traslado, también a su esfuerzo físico para llevarla por las instalaciones del aeropuerto de Split y, sobre todo, a sus oraciones, para que la imagen, después de mil y un obstáculos, pudiera llegar sin daño, como así ha sido, y ser finalmente instalada, gracias a la inestimable ayuda de Adrián, a quien no podemos dejar de agradecer, en esta tarde, su colaboración.

Que sirva este sencillo acto para que, desde ahora, recibamos con todo nuestro corazón a la imagen de la Virgen María en Tiana, como Reina de la Paz y de nuestras vidas».

Tras finalizar la misa, los feligreses fueron en procesión a la luz de las velas hasta llegar al patio donde la imagen de la Reina de la Paz, aún tapada en la oscuridad, nos esperaba a todos. Mons. Vadell procedió a la bendición, todos fuimos depositando las velas a su pies y el encendido de la iluminación nocturna hizo que la imagen resplandeciera en la oscuridad, despertando la admiración de todos por su belleza.

Finalmente, para celebrarlo, la parroquia ofreció un refrigerio mientras, desde el cielo, los fuegos artificiales parecían rendir homenaje a la Virgen María, Reina de la Paz.

El grupo de oración de Tiana se reúne todos los lunes al finalizar la misa de 7 para rezar ante el Santísimo.

 

 

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