Fray Marinko Sakota
Gospin trg 1
88266 MEDJUGORJE
Bosnia-Hercegovina

Medjugorje, a 26 de enero de 2015. 

A LOS PARTICIPANTES DEL V CONGRESO

¡Queridos hermanas y hermanos!

Les saludo a todos de corazón! Les mando saludos desde Medjugorje donde la Gospa, la Reina de la Paz, viene y nos habla desde hace ya 34 años. Me alegro porque se hayan reunido en el Congreso en el que oran e intercambian las experiencias. Es muy hermoso lo que ustedes hacen, porque se reúnen de todas partes de ese gran continente que es la America Latina.

Todos nosotros somos hijos de la Virgen, los hijos de la Madre que nos ama inmensamente y desea que crezcamos en la santidad, como lo dijo en el mensaje del 25 de enero de 2015. La santidad no se gana repentinamente. La santidad es un camino de crecimiento. En ese camino todos nosotros a veces nos cansamos, nos adormecemos, otras cosas se vuelven mas importantes para nosotros y nos olvidamos de nuestro primer objetivo. Por eso la Virgen nos despierta y nos llama en el ultimo mensaje: «Los invito, hijitos, a empezar de nuevo con entusiasmo el camino de la santidad y del amor, porque por eso he venido entre ustedes». Creo que el Congreso será precisamente eso para ustedes: un entusiasmo nuevo de ser hijos de la Gospa que son activos y que nunca se cansan!

Todos nosotros somos diferentes, al igual que ustedes que están en el Congreso. Todos tienen su forma de ver y de pensar, pero lo importante es que nos abramos todos a la forma de ver y de pensar de la Virgen, porque ella nos invita:  «Juntos seamos amor y perdón para todos aquellos que solo saben y quieren amar con el amor humano, y no con el inmenso amor de Dios al cual El los invita».

Seguramente se preguntan como es Medjugorje en esta época. Ahora hay menos peregrinos porque aquí estamos en invierno, pero en realidad todos los días son iguales. Nosotros no paramos con el programa de oración que la Gospa ha pensado y empezado. Ese programa de oración nos quiere decir que no vivamos nuestro día a día apoyados solamente en nuestras propias fuerzas sino que debemos vivir con Dios, con su Palabra. Eso es lo que la Virgen también nos dice en el ultimo mensaje: «Hoy también los invito: vivan en oración su vocación».

Los videntes están muy bien, a Dios gracias. Ellos dan el testimonio de que la Virgen les habla. Demos gracias a Dios por su vida.

Queridos amigos, no he querido hablarles con mis palabras sino recordar las palabras de la Madre. Apoyo el trabajo y el esfuerzo de ustedes a fin de que los mensajes de la Reina de la Paz se difundan y que en el mayor numero posible de corazones humanos nazca y habite el amor y la paz. Les deseo mucho éxito en el trabajo del Congreso y que en ustedes se despierte aún mayor entusiasmo para colaborar con la Madre que nos ama incluso cuando somos débiles y pecadores, que nos anima y no nos abandona. Seamos nosotros también así los unos con los otros.

Demos gracias a Dios por nuestro Papa Francisco que viene de su continente! Seamos su apoyo en la oración y a través de las actividades en el lugar donde vivamos y trabajemos!

Y, finalmente, recordemos las palabras de nuestra Madre que nos anima: «Hijitos, que la esperanza en un mañana mejor esté siempre en su corazón».

 

Paz y bien!

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