P. Livio: Queridos amigos, tenemos en directo a Marija de Medjugorje para darnos el mensaje de la Reina de la Paz de hoy 25 de julio 2020.

P. Livio: ¡Hola Marija!

Marija: ¡Hola padre Livio! Un saludo para todos los oyentes de Radio María. Hoy, como cada 25 de mes, la Virgen nos ha dado el mensaje. Además, es la fiesta del patrono de la parroquia de Medjugorje, Santiago Apóstol, y por esto el mensaje es especial:

“¡Queridos hijos! En este tiempo turbulento, en que el demonio está cosechando almas para atraerlas hacia sí, os llamo a una oración perseverante para que en la oración descubráis al Dios del amor y de la esperanza. Hijos míos, tomad la cruz en vuestras manos. Que ella sea para vosotros estímulo de que el amor triunfa siempre, especialmente ahora que la cruz y la fe son rechazadas. Con vuestras vidas, sed reflejo y ejemplo de que la fe y la esperanza aún están vivas y que un mundo nuevo de paz es posible. Estoy con vosotros e intercedo por vosotros ante mi Hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido mi llamada!”

P. Livio: Marija, este mensaje me parece, en cierto sentido, dramático porque el diablo cosecha las almas, y la fe y la cruz son rechazadas.

Marija: Sí, este mensaje es muy claro y muy fuerte. De hecho, estamos todavía conmovidos por estas palabras, porque nos danos cuenta de que debemos estar mucho más preparados para dar testimonio. Yo misma, después de la aparición, me he quedado sin palabras. Creo que la Virgen utiliza este lenguaje para desarmarnos, para llamarnos a descubrir más el amor y la esperanza. El cristiano de hoy parece no tener esperanza, hemos olvidado, como dice la Virgen, llevar la cruz en las manos, rezar, adorar, testimoniar… La Virgen nos empuja a salir de nuestro escondite para testimoniar el Dios del amor, el Dios de la esperanza, también el Dios de la alegría, cosa que, a menudo, nosotros cristianos, no sabemos demostrar. En cambio, el diablo se está descubriendo abiertamente y cosecha las almas para llevarlas a él. Es por esto que es tiempo de inquietud, tiempo de decisión. Este es el mensaje que la Virgen nos da hoy.

P. Livio: Sí Marija, pero debemos decir que la Virgen ya habló muy claro el pasado 25 de marzo cuando dijo: “Satanás reina y quiere destruir vuestras vidas”. Creo que una frase tan fuerte como esta, nos da a entender que Satanás ha atraído hacía él muchos corazones.

Marija: Sí, cierto, pero por otra parte, la Virgen está con nosotros, tenemos su presencia entre nosotros y su invitación nos la hace a nosotros. Ella nos dice que seamos el ejemplo y el reflejo de la esperanza con nuestra vida.

P. Livio: Según tú Marija, ¿con que cosa Satanás cosecha las almas y las atrae hacía él y de qué forma?

Marija: Creo que él utiliza varios medios como pueden ser la depresión, el dinero, ya que se piensa que sin dinero no hay futuro. En cambio, el salmo nos dice: “Nuestra paz y nuestra alegría la encontramos solo en Dios”. Debemos tener claro que si confiamos en Dios, no nos faltará nada, como les sucede a los lirios del campo y a los pájaros del bosque. Estos ejemplos de la Sagrada Escritura nos deben asegurar que solo en Dios encontraremos el equilibrio y la felicidad en nuestra vida. Unidos a Dios, no nos faltará nada porque Él proveerá y nos bendecirá. Pero, desafortunadamente, hoy en día, no tenemos esa esperanza, ese amor, esa fe que podría mover montañas y obviamente, cuando falta fe y esperanza, no hay paz ni caridad hacia el prójimo. El mundo se ha vuelto tan egocéntrico que, por lo menos, con el problema del virus nos hemos dado cuenta de la falta que nos hacen los demás.

P. Livio: Marija, yo creo que a la Virgen no le basta con invitarnos a la oración, sino que quiere que sea perseverante, incesante, tenaz… nos quiere sacar de la apatía, no quiere que nos baste rezar, sino que quiere que lo hagamos delante de la cruz, con la cruz entre las manos, de rodillas, que oremos incesantemente. Creo que es una llamada muy fuerte para vencer la batalla.

Marija: Cierto. Por eso nos dice la Virgen que si creemos, si tenemos la cruz en las manos creyendo que Jesús murió en la cruz por nosotros, para redimirnos, seremos paz, seremos luz, seremos amor y seremos la esperanza para todos los que no creen, no esperan, no aman. Esto lo dijo la Virgen ya en Fátima y lo sigue diciendo en Medjugorje. El mundo de hoy nos da incertidumbre y miedo porque no tenemos confianza en Dios. Por esto, es tan importante tener plena confianza en Él, porque nuestra vida es Suya, no nuestra y es pasajera. La Virgen nos repite continuamente que vivamos en el amor, en la fe, en la oración. Cuando nacemos ya empezamos a vivir para la eternidad, pero ¿qué es lo que sembramos aquí? ¿Qué huella dejamos aquí de nuestra vida? Solo con la fe, el amor y la oración podremos ser reflejo de Dios.

P. Livio: Cuando nosotros miramos el crucifijo, nos damos cuenta de que Jesús respondió a la violencia y a la maldad con el amor siendo así vencedor. Así pues, para nosotros la batalla será esta. Es decir, si defendemos testimoniando como Jesús, es así como venceremos y de ninguna otra forma.

Marija: Exactamente. La Virgen nos dice que un nuevo mundo es posible. Un mundo de paz. Si cuando estamos enfadados, inquietos o turbados, empezamos a rezar con la cruz en la mano, sentimos nacer la esperanza en nuestro corazón, la esperanza de una vida nueva, de un mundo nuevo. Nosotros somos ese mundo nuevo porque creemos, porque ayunamos, porque oramos para que este mundo cambie. La Virgen lleva años diciendo que con el ayuno y la oración, incluso las guerras pueden desaparecer.

P. Livio: Se diría casi que la Virgen tiene miedo de que nosotros nos desanimemos. Me acuerdo que una vez dijo: “Satanás os quiere hacer pensar que mi Hijo no es poderoso, que no puede vencer”. Por eso Ella nos quiere animar, a darnos siempre la esperanza de que el bien siempre gana. Es como decir que su corazón triunfará.

Marija: La Virgen nos dice que Satanás está cosechando las almas para llevarlas hacia él, pero nosotros, con la perseverancia en la oración perteneceremos a Jesús. La Virgen, en los mensajes nos dice siempre: “Queridos hijos” y también: “Vosotros sois míos”. Por lo tanto, debemos estar tranquilos porque somos reflejo de la Virgen, reflejo de Dios, volviéndonos así, testimonios de un mundo nuevo. Hay un dicho que dice: “Dime con quien andas y te diré quién eres.” Entonces, si nosotros somos de Dios, esto se verá con nuestro ejemplo, con nuestra manera de comportarnos con los demás, no habrá miedo, ni egoísmo, ni prepotencia sino todo lo contrario, habrá alegría, amor, fe como en tiempos de los primeros cristianos que se reconocían porque se amaban. La Virgen nos llama a ser reflejo de Dios, a ser la esperanza de Dios en este mundo sin Dios.

P. Livio: En el mensaje nos habla de las tres virtudes teologales, es decir, de la fe, la esperanza y la caridad. Es acerca de estas virtudes que debemos testimoniar en nuestra vida.

Marija: Exactamente.

P. Livio: Marija, una frase dice: “especialmente ahora que la cruz y la fe son rechazadas”. Es decir, que nosotros estamos rechazando el cristianismo, estamos entrando en el ateísmo o en la idolatría y hemos dado la espalda a la salvación que nos viene de la cruz. Verdaderamente encuentro muy fuerte esta frase.

Marija: La Virgen nos dice que si rechazamos a Dios, no tenemos vida, no tenemos esperanza, no tenemos futuro. La Virgen nos ha dicho miles de veces que sin Dios, no tenemos futuro. Ella siempre insiste en que volvamos a la oración, que volvamos a la esperanza, que volvamos al Amor de Dios. El amor humano lo representa el sexo, en cambio el Amor de Dios es respeto, acogida, amor por la vida, saber reconocer que la vida es un don de Dios. Por esto los padres somos colaboradores con Dios de ese don. Ahora, tener hijos es una cosa secundaria ya que en primer lugar se busca la comodidad y se aborta haciendo uso de esa llamada libertad que quita la vida. De esta manera, estamos yendo contra la humanidad.

P. Livio: Desafortunadamente, esto ocurre por falta de esperanza y confianza en el futuro.

Marija: No solamente por esto. Yo creo que es también por egoísmo.

P. Livio: Yo a menudo me pregunto qué podemos hacer para mejorar esta situación y creo que lo primero es la oración, porque, como dice la Virgen, en la oración encontramos a Dios. Él nos da la luz, nos da la fuerza, nos enciende el corazón, nos levanta de nuestra pereza. Si no rezamos, somos como velas que se apagan.

Marija: La Virgen nos llama, de modo muy concreto, a volver a la fe, a volver a la oración, porque si no es así, el diablo cosecha las almas para atraerlas. Él sabe encontrar esa brecha para poder entrar, él conoce nuestros vicios y debilidades, usa el odio o el rencor entre los miembros de las familias. Él siempre maquina cómo puede utilizarnos. Por esto, la Virgen nos insiste en que oremos y hoy, además, nos dice que tomemos la cruz en nuestras manos y que sea para nosotros el signo del amor de Dios. La Cruz es nuestra esperanza.

P. Livio: Hay una cosa, Marija, que me ha sorprendido y es que mientras nosotros contamos los muertos a causa del virus en el mundo, que dicen los periódicos, son unos setecientos mil más el gran número de infectados, que son unos dieciséis millones. Pero la Virgen, en cambio, cuenta las almas, Ella no cuenta los muertos. Ella dice: “cosecha las almas”. Es decir, que veo esa distancia entre nuestras preocupaciones y las del Cielo. El Cielo se preocupa por nuestras almas y nosotros nos preocupamos por nuestra salud.

Marija: Sí, nosotros nos preocupamos por las noticias de los muertos del coronavirus y no hacemos caso de los abortos, que son muchísimos más y esto nadie lo dice. Yo siempre pido al Señor que me ayude a testimoniar la fe. Estamos en tiempos de inquietud, tiempos en que un cristiano puede ser señalado, por esto la Virgen nos dice que tomemos la cruz en nuestras manos. También así podemos meditar esa unión con Él, en el amor, la esperanza y la fe. De todas formas, no debemos olvidar que el corazón de María triunfará, así nos lo dijo Ella. Cierto, pasaremos pruebas. Vemos a muchos, incluso de nuestras familias que se han ido alejando, pero nosotros debemos testimoniar nuestra fe, cada uno según su situación y relación familiar. La Virgen nos dice que la oración hace milagros, principalmente si se acompaña con pequeños sacrificios. Recordemos que el Señor nos paga con el céntuplo y más.

P. Livio: Las palabras de la Virgen son muy valiosas. Recuerdo que en un mensaje, muy dramático, a Mirjana el año pasado dijo: “Muchos de mis hijos han perdido la fe y ya no creen”. Pero nunca había dicho: “rechazan la fe”. En la palabra “rechazar” hay un sentido de desprecio y esto me parece como un paso hacia la persecución cristiana.

Marija: La Virgen no ha dicho nada de esto padre Livio, pero nosotros lo experimentamos, sobre todo con las personas que se creen superiores intelectualmente. Pero cuando te paseas por nuestras ciudades y ves nuestras basílicas, catedrales… todavía hoy, nos quedamos con la boca abierta viendo las maravillas que la fe ha podido hacer. Si quitamos todo lo que es fruto de la fe, nuestras ciudades son pobres. Yo digo que la fe es una riqueza en todos los sentidos. La fe no es solamente ser franciscano y vivir en la pobreza, también lo son los descubrimientos de los científicos que lo han hecho con profunda fe. Hoy en día no es de persona moderna tener fe, mientras que en el pasado era una cosa normal en la Europa cristiana, pero ahora se están cortando las raíces cristianas de Europa. Por esto la Virgen nos llama a la oración para reavivar la fe, la esperanza y la caridad por un mundo nuevo. Nosotros nos hemos puesto en el lugar de Dios, pero la Virgen nos dice que debemos poner a Dios en el primer lugar de nuestra vida.

P. Livio: Marija, referente solo a Italia, esta mañana había un artículo en un sito oficial de la Iglesia en el que los obispos manifestaban una cierta preocupación porque mucha gente, por miedo, ahora no va a la iglesia. Parece como si después del confinamiento, la gente se hubiera acostumbrado a no ir y prefieren quedarse en casa. La verdad es que a mi también me preocupa este hecho.

Marija: Sí, muy preocupante porque ahora muchas generaciones de ancianos ya no están. Después vino la generación del 68 en la que el diablo hizo tanto para alejar a la gente de la Iglesia. Cierto, yo creo que también es culpa nuestra porque yo he visto muchos niños que después de haber hecho la Comunión o la Confirmación, ya no van más a la iglesia y esto es culpa nuestra. Creo que este es un tiempo de reflexión para todos nosotros. Podemos preguntarnos, ¿cómo es el reflejo de nuestra fe? ¿Cómo lo demuestro? Yo como vidente, yo como madre, yo como esposa, yo como parroquiana… La Virgen nos dijo una vez que rezábamos poco por nuestros sacerdotes y que por eso no estábamos contentos con ellos. Me acuerdo que en los primeros años nos gustaba mucho oír de las madres que, durante el embarazo, ya habían consagrado sus hijos a Dios. En cambio, yo conozco madres que se enfadaron mucho cuando sus hijos decidieron hacerse sacerdotes aunque después lo aceptaran. Por esto debemos rezar para que Dios cambie nuestra forma de pensar, porque esta actitud no es un ejemplo de fe. Debemos dejarnos plasmar por Amor de Dios y aceptar Su voluntad, no solo en nuestra vida, en nuestra familia o nuestro trabajo, sino también preparar a un hijo para Jesús. Por ejemplo, si tenemos dos hijos, podemos rezar para que uno de ellos se haga sacerdote.

P. Livio: Una última pregunta Marija. Creemos que este es un tiempo de prueba con esta pandemia mundial, sabemos que es algo serio y que todavía durará mucho, pero veo que la Virgen se preocupa por la pandemia de la apostasía, por la pandemia de la incredulidad. Es decir, que es un tiempo de prueba, pero sobre todo de prueba espiritual porque Satanás se encuentra libre de sus cadenas.

Marija: Sí, y es por esto que nos está llamando. Yo siempre digo que la Virgen es la mujer del futuro. Ella llega del futuro, Ella llega del Paraíso, Ella ve mucho más allá que nosotros. La Virgen quiere que volvamos a Dios para tener una vida de paz. Además, Ella intercede por nosotros a su Hijo Jesús. Nosotros tenemos necesidad de la conversión, necesidad de Dios y gracias a Él, la Virgen está con nosotros. Pero, y si la Virgen vuelve al Paraíso y no vuelve más a darnos sus mensajes, ¿que pasará?

P. Livio: Ciertamente es una gracia de Dios que la Virgen esté presente en este momento difícil de la humanidad y también de la Iglesia que cuenta con miles de iglesias vacías.

Marija: Roguemos al Señor que, con Su inmensa misericordia tenga piedad de nosotros y que estos momentos puedan ser el inicio de una vida nueva, de una vida con Dios, como nos pide la Virgen.

P. Livio: De hecho, la Virgen ha dicho que si estamos con Ella, venceremos.

Marija: Sí y por eso nos llama a la perseverancia en la oración.

P. Livio: Marija, dime ¿cómo está Medjugorje, ahora que todavía no llegan los peregrinos?

Marija: Ahora no estoy en Medjugorje padre Livio. Estuvimos durante las vacaciones. La verdad es que es un tiempo de gracia porque se reza mucho y parecen  los primeros años, pero al mismo tiempo es un momento muy difícil para muchas familias que habían invertido en pensiones y el banco les pide el dinero. Y así vemos gente que reza y otros que se desesperan. Es un reflejo de lo que es el mundo, el mundo del dinero trae desesperación y el mundo de Dios trae paz y esperanza.

P. Livio: Justo el año pasado, la Virgen dijo: “Vendrán tiempos de prueba y vosotros no seréis fuertes, reinará el pecado, pero si estáis conmigo, venceréis.”

Marija: Sí, esto es lo que dijo. De todas maneras, yo veo mucha gente que vive la fe, familias que ven este tiempo como un tiempo de gracia. ¡Esto es lo bonito! Y ahora recemos padre Livio.

P. Livio: Sí Marija, gracias.

TRADUCCIÓN: Equipo de traductores de la Asociación Amor de Déu

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