Después de algunos años, el P. Inocencio Llamas regresa a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, una tierra sedienta de fe, de la Palabra de Dios y del llamado amoroso de la Reina de la Paz.
Su visita representa una verdadera gracia para todos aquellos que desean renovar su vida espiritual, reencontrarse con el Señor y profundizar en el camino de la oración.
María, Reina de la Paz y Madre de la transformación interior, nos invita constantemente a vivir el plan de Dios para la humanidad, guiándonos hacia una vida de conversión, confianza y entrega.
Con gran alegría y gratitud recibimos esta visita como un regalo del Cielo. Pedimos a nuestra Madre Santísima, portadora del Espíritu Santo, que nos conduzca por el camino de la oración hecha con el corazón, de los Sacramentos y de la santidad.
Que podamos acoger con confianza las enseñanzas que este santo sacerdote compartirá y que, unidos, podamos interceder por la paz en las familias y en el mundo entero.

