Con la oración de Laudes, comenzó la jornada, disponiendo de esta manera el corazón de los participantes para vivir plenamente cada momento del día.

Lidia Rodríguez ofreció la bienvenida oficial, animando a los participantes a abrirse a la acción de Dios durante el Congreso.

“Con Xiomara, Yiyita y el padre José, organizamos este congreso y le damos la más cordial bienvenida”, expresó Lidia Rodríguez al iniciar el encuentro, agradeciendo la presencia de los asistentes. “Estamos muy agradecidos de tantos que han venido, que no nos imaginamos que íbamos a tener esta cantidad de personas aquí, pero le damos las gracias”, añadió. Con “gran alegría y esperanza”, dio la bienvenida a este “XVI Congreso de María Reina de la Paz”, y recordó que “es el segundo congreso que nosotros hacemos”, evocando también el realizado en 2002, cuando participaron países de Centroamérica y el Caribe.

Lidia explicó que se reúnen “como comunidad de fe unidos en el deseo profundo de que María nos guíe y que la Reina de la Paz sea nuestro norte, sea nuestro sendero a seguir”, y subrayó que “todo lo que ella pide en Medjugorje nosotros lo podamos cumplir”. En referencia a lo escuchado la noche anterior, afirmó: “Esas cinco piedras de las que habló anoche el padre, esas son las cinco piedras que nosotros tenemos que cumplir para complacer el corazón inmaculado de la Virgen María”.

También señaló que el propósito es tener “todas las informaciones posibles de Medjugorje”, especialmente para quienes no han participado antes, aunque reconoció que “aquí todas las caras son conocidas”. Aseguró que podrán ver “la escuela de María explicada aquí como si fuera en Medjugorje” y destacó que “aquí se encuentra también el padre Danko, que también va a dar sus conferencias”. Manifestó además su deseo de que todos estén bien acogidos, cómodos y que puedan orar mucho, para que “la Virgen nos revele qué quiere ella de cada uno de nosotros”, señalando que “ese es uno de los puntos y objetivos principales que nosotros debemos de sacar de este congreso”.

En el centro de su mensaje, planteó la pregunta: “¿Qué quiere la Virgen María de mí?”, y afirmó que “esa pregunta debemos siempre hacérnos”. Pidió que “el Espíritu Santo siempre nos ilumine en ese querer de la Virgen, en ese qué hacer con ella, que siempre es exigente pero siempre es posible todo”. Dijo que siempre debemos pensar primero “que si esto le gustaría a la Virgen, si lo que yo estoy haciendo está bien”.

Finalmente, invitó a no fijarse en los demás: “no pensar en que el otro hace, que el otro no hace, no, no”, sino preguntarse personalmente: “¿Qué tú le brindas a ella? ¿Qué tú le das a ella? ¿Qué tu corazón le brinda a la Virgen?”, porque “se me lo merece todo”. Y culminó reiterando la bienvenida a todos a República Dominicana

A continuación, el P. Inocencio Llamas desarrolló la conferencia “Elegidos para llevar alegría y paz”, destacando la misión de todo cristiano como portador de esperanza. Comenzo leyendo un mensaje de la Gospa que dice: “Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito a ser hombre de -esperanza- paz y alegría” reflexionando luego sobre esta invitación de nuestra Madre del Cielo.

Habló de como estas tres palabras «esperanza, paz y alegría» deben ir de la mano en la vida de cada creyente, y nos recordó también algo muy importante y que se nos olvida muchas veces, que “la santidad consiste en estar siempre muy alegres, a pesar de los problemas”.

Más tarde, fray Danko Perutina profundizó en el tema: “Orando con María a través de la Biblia”.

Nosotros aquí no estamos por casualidad, sino que la Virgen, la Reina de la Paz nos ha invitado y nos ha dado la gracia de responder”, reflexionó fray Danko.

Hablando luego sobre los mensajes de la Virgen, citó el del 25 de enero de 2026: «¡Queridos hijos! Hoy los invito a ser oración y bendición para todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. Hijitos, sean diferentes a los demás y sean personas positivas de oración y de amor a Dios», resaltando que «la esencia de toda oración es el amor» y -dijo fray Danko- “la Virgen a lo largo de estos 45 años nos lo enseña de esta manera. La oración es como el aire para la vida”.

Durante la jornada también se realizó un taller infantil, promoviendo la formación espiritual de los más pequeños, junto al “Ministerio Amigos de Jesús y María”, con Adela Siman y Nelly Peña.

Compartir: