El breve programa «Inspiración espiritual – Fuente viva», que se emite por Radio Mir Medjugorje de lunes a sábado, es preparado semanalmente por sacerdotes y religiosas.
Esta semana, la Semana Santa del 30 de marzo al 4 de abril de 2026, «Inspiración espiritual – Fuente viva» está preparado y meditado por fray Ivan Hrkać, sacerdote de la Provincia Franciscana de Hercegovina, quien es vicario parroquial de la parroquia de Santiago Apóstol en Medjugorje y asistente espiritual nacional de la Juventud Franciscana. Fray Ivan, en sus inspiraciones espirituales, presenta versos de Rajmund Kupareo y reflexiona sobre ellos.
1 de abril de 2026
Miércoles Santo: Jesús sigue caminando solo
Nadie quiere ver tu caída, y menos aún seguirte.
El último Cireneo llegó tarde, y las Verónicas se quedaron en casa.
Desde hace siglos caminas así, en soledad.
Solo te siguen con perseverancia los jueces y los verdugos.
«Nadie quiere ver tu caída, y menos aún seguirte» —son versos que hablan de nuestra fragilidad. No nos gusta la debilidad, evitamos la cruz, y experimentar una caída ante los demás que nos observan resulta una vergüenza y una humillación demasiado grandes. Tal vez por eso tampoco queremos ver tu caída, Jesús. Nos resulta más fácil contemplarte cuando sanas a los enfermos y resucitas a los muertos, cuando anuncias el Reino de Dios y entras solemnemente en Jerusalén. Pero ante la caída —y más aún acompañarte en ella— simplemente huimos.
El Cireneo llegó tarde y las Verónicas se quedan en casa, mientras Jesús sigue caminando solo. Y también hoy —dice Kupareo—. ¿Puedo hoy ser cireneo para alguien o, más bien, llego tarde cuando alguien me necesita? ¿Puedo hoy ser verónica para alguien con un pequeño pañuelo y, sin embargo, elijo la comodidad de mi propio hogar? Jesús sigue recorriendo hoy este mundo en los abandonados, en los heridos y en los rechazados.
¿Y quién lo sigue con perseverancia? Los jueces y los verdugos. El mal persiste en seguir a Jesús para condenarlo y matarlo, para borrarlo de la faz de la tierra.
Hoy se nos plantea una pregunta sencilla: ¿estoy dispuesto a acercarme a Cristo cuando cae y a acompañarlo hasta el Calvario?
Señor Jesús, danos una mirada del corazón capaz de ver tu caída; danos el corazón del Cireneo y de la Verónica, dispuestos a acercarse y ayudar; danos la fe para perseverar en el seguimiento y en la vivencia del Evangelio.
