El 25º Retiro Espiritual Internacional para Matrimonios, que se celebró del 4 al 7 de febrero en Medjugorje, fue dado por la Dra. Jozefina Škarica, asesora familiar y directora durante muchos años del Centro de Orientación para Jóvenes, Matrimonio y Familia en Šibenik, Croacia. Se tradujo en simultáneo a otros diez idiomas: italiano, alemán, español, inglés, francés, eslovaco, polaco, ruso, ucraniano y húngaro.

Participaron un total de 150 matrimonios de 18 países, entre ellos, como dato destacado, 38 matrimonios de Eslovaquia, siete matrimonios de Hong Kong y cuatro matrimonios de habla hispana que llegaron desde Perú, Grecia, Estados Unidos y España.

La Dra. Škarica destacó:

«Veo que este tema interesa mucho a la gente. En la vida hay cosas hermosas y también difíciles, y a menudo no sabemos cómo actuar porque nadie nos ha enseñado».

Al ser preguntada sobre si es un prejuicio pensar que los jóvenes de hoy no saben afrontar los problemas como las generaciones anteriores, y que por eso se producen separaciones, respondió:

«Tengo una opinión dividida basada en mi larga experiencia con los jóvenes. Hoy los jóvenes están desorientados. En su juventud, las generaciones mayores tenían una guía clara, contaban con límites que no se podían traspasar, y todo parecía estar bien, aunque muchas veces no era así.

Hoy parece que todo está descontrolado: los niños no tienen orientación, los padres les permiten todo, los hijos pueden y hacen lo que quieren. Así no se debe educar a los niños.

Existen cuatro pilares sobre los que debe sostenerse una familia y, en realidad, la educación: amor, orden, trabajo y bendición. Hoy, desde pequeños, los niños son dejados a su propia voluntad, pero un niño no puede tomar solo buenas decisiones. A veces incluso los adultos deben preguntarse seriamente qué es lo correcto».

La ponente de este año también destacó la importancia de la relación con Dios en la familia:

«Eso es fundamental: sin Dios no hay nada. Dios nos creó a su imagen, y el ser humano puede triunfar en la vida cuando vive conforme a esa imagen. Habrá incomprensiones, lo cual es normal, pero con la ayuda de Dios, el esposo y la esposa sabrán ordenar todas las cosas. Y los hijos vivirán en ese tipo de familias en un ambiente de seguridad».

Los participantes han tenido experiencias positivas en el retiro, como por ejemplo, así lo expresó un joven matrimonio de Eslovaquia:

«Es útil escuchar las conferencias y luego reflexionar sobre lo que hemos oído en silencio y en oración. Aquí hemos escuchado que el Señor está en primer lugar, luego los esposos y después todos los demás. Eso ha cambiado el orden de valores que teníamos hasta ahora», concluyeron.

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