A pocos días de que el Papa León XIV culminara en la Basílica de San Pedro el Jubileo de la Esperanza, el pasado sábado 10 de enero la gran Familia Franciscana dio inicio al VIII Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís, su paso de esta vida a la Vida Eterna, en la Basílica de Santa María de los Ángeles en la Porciúncula.

Entre otros importantes participantes estuvo presente el Ministro General de la Orden Franciscana, fray Massimo Fusarelli, quien ha estado en varias ocasiones en Medjugorje presidiendo la celebración de la santa Misa. También estuvieron presentes representantes de la Conferencia Franciscana Internacional de los Hermanos y Hermanas de la Tercera Orden Regular.

El Santo Padre envió una carta para la ocasión que se leyó al culminar la celebración, y compartimos una parte de lo que publicó Vatican News en su sitio web:

León XIV situó el mensaje franciscano en el contexto actual, marcado por guerras prolongadas, divisiones y temores. En ese escenario, afirmó, san Francisco sigue hablando no por ofrecer «soluciones técnicas», sino porque su vida remite a «la fuente auténtica de la paz».

El Sucesor de Pedro subrayó que la herencia franciscana invita a volver a esa raíz, especialmente cuando la humanidad experimenta nuevas formas de fractura social y cultural.

Paz con los hombres y con la creación

La carta también pone de relieve la dimensión integral de la paz en la espiritualidad franciscana. San Francisco, que llamaba al sol «hermano» y a la luna «hermana», enseñó que la paz no se limita a las relaciones humanas, sino que se extiende a toda la creación.

Según Prevost, esta visión resulta especialmente actual en un tiempo en que «la casa común está amenazada». Por eso, la paz con Dios, entre los hombres y con el mundo creado son presentadas como dimensiones inseparables de una misma vocación a la reconciliación, informó Vatican News.

En este punto, no podemos dejar de recordar el primer mensaje para la humanidad de la Reina de la Paz, en Medjugorje, del 26 de junio de 1981: “Paz, paz, paz. La paz debe reinar entre Dios y los hombres, y entre los hombres”. Un mensaje y una invitación a la paz y a la reconciliación que, a la luz de las palabras del Papa León XIV sobre San Francisco y sobre la espiritualidad franciscana, se hace cada vez más actual.

Año Jubilar

La Penitenciaría Apostólica publicó un Decreto con el cual, “en el octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís, se convoca un Año jubilar especial con las indulgencias plenarias anexas”.

El Santo Padre establece que, “desde el 10 de enero de 2026, hasta el 10 de enero de 2027, se convoque un Año especial de san Francisco”, durante el cual los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria “bajo las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre)”, visitando en forma de peregrinación iglesias y santuarios franciscanos y uniéndose espiritualmente al camino de la Familia franciscana en este tiempo de gracia.

Es por esto que, durante todo este año, y hasta el 10 de enero del 2027, cada peregrino que venga a Medjugorje podrá ganar la indulgencia plenaria, ya que la parroquia Santiago Apóstol es una iglesia y un santuario franciscano.

En el marco de este Año de gracia, el Papa confió a la Familia Franciscana una oración dirigida a san Francisco para pedir «la perfecta alegría y la concordia». En ella, el santo es invocado como intercesor para que los cristianos se conviertan en «operadores de paz» y «testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo».

Oración que propone el Papa León XIV

San Francisco, hermano nuestro, tú que hace ochocientos años
fuiste al encuentro de la hermana muerte como un hombre en paz,
intercede por nosotros ante el Señor.
Tú, que en el Crucifijo de San Damián reconociste la verdadera paz,
enséñanos a buscar en Él la fuente de toda reconciliación
que derriba todo muro.
Tú, que desarmado atravesaste las líneas de la guerra
y de la incomprensión,
danos el valor de construir puentes
donde el mundo levanta fronteras.
En este tiempo afligido por conflictos y divisiones,
intercede para que nos convirtamos en artesanos de paz:
testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo.
Amén.

En la página web oficial de la Familia Franciscana comparten una información que es muy interesante, y que nos ayuda a comprender en mayor profundidad esta celebración que estamos viviendo:

El Tránsito se sitúa en la cumbre del gran camino jubilar franciscano, que de 2023 a 2026 ha recorrido los últimos años de la vida del Pobrecillo: desde la aprobación de la Regla y la Navidad de Greccio (2023), al don de los Estigmas (2024), hasta la composición del Cántico de las Criaturas (2025). La última estrofa del Cántico, “Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar”, es la auténtica clave de lectura de este Centenario.

Son muchas las iniciativas de la Familia franciscana ya previstas en el calendario para celebrar este Centenario:

Foto: ofm.org

Compartir: