Medjugorje – Virgen de Medjugorje

¿Qué cosas hacen daño a Medjugorje?

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Hace algunos meses, casi al final de una entrevista virtual acerca del Nihil Obstat concedido al fenómeno espiritual de Medjugorje, me preguntaron algo más o menos así: ¿Qué cosas no le hacen bien a Medjugorje?  Yo respondí algunas cosas, pero creo que el tema da para más y merece compartirse.  He aquí mi respuesta ampliada a esa pregunta.

 

En el propio lugar, Medjugorje sufre por la proliferación de puestos de venta de artículos religiosos o de otros artículos.  Es verdad que la parroquia no los promueve ni los alienta, pero a veces distraen demasiado del objetivo y del peso espiritual que allí existe.

 

En los medjugorianos hay también cosas que terminan haciendo daño a Medjugorje como camino espiritual.  Es verdad que existen muchas personas realmente comprometidas con la fe y que dan buen testimonio de conversión y de fe viva, que han surgido muchas obras de caridad, obras de bien, de apostolado, de vida consagrada a partir de estas profundas y sinceras vivencias de fe y conversión, ni qué decir de las numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas que se han originado desde una visita a la Reina de la Paz.  Pero ahora me detengo en lo negativo, en lo que hace daño a esta experiencia espiritual con el objetivo de que nos ayuden estas observaciones a mejorar nuestro camino de adhesión.  He aquí, pues, lo que pienso que hace daño a Medjugorje:

 

  1. Fijarse solamente en los hechos ‘extraordinarios’ que allí suceden. Imágenes que tienen algún signo, fotografías que muestran luces, siluetas o formas especiales en el cielo o en la naturaleza, etc.  Videos con la danza del sol, etc.  No se niega que estas -y muchas otras cosas- suceden en Medjugorje, pero eso no es lo primordial ni lo más importante.

Fijarse en aquellos hechos ‘extraordinarios’ le hace mucho daño a Medjugorje porque le quita profundidad y seriedad y nos distrae del objetivo que tiene la Reina de la Paz con Su presencia allí: nuestra conversión y santidad.

 

  1. Vivir la experiencia de Medjugorje y guardársela para sí. Viajas en peregrinación, rezas, experimentas algo grande y fuerte de la Presencia de Dios y de la Gospa, te emocionas, te alegras, pero al volver a casa lo dejas allí: lo sepultas y lo reservas para el lado íntimo de tu vida, no lo compartes porque te da mucho miedo que te digan loco o fanático, o… ultraconservador.

Vivir la experiencia de Medjugorje y luego no querer dar testimonio es obrar de modo absurdo, como quien enciende una lámpara y la coloca debajo de un mueble…

 

  1. Convertir Medjugorje en mi fuente de ingresos. Si tengo muy poca fe y muchas necesidades materiales, un poquito de visión práctica y cierta habilidad para negociar y convencer, podría convertir Medjugorje en una fuente de lucro a mi favor: vendo cosas, aperturo mi agencia de viajes o mi servicio de peregrinaciones,… pero no me convierto interiormente, pues mi interés primordial es el dinero, mi subsistencia material.

A Medjugorje le hace mucho daño esta actitud porque da la imagen de que lo referido a la Reina de la Paz es un gran negocio y nada más.

 

  1. Hacer poco o nada por difundir los mensajes de la Reina de la Paz. Se dice que ya son varios millones de personas los que han ido a Medjugorje y muchos han vivido experiencias de conversión. Pero ¿cuántas personas reciben concretamente los mensajes de la Madre?  Son muchísimas las personas que no saben absolutamente nada de este acontecimiento, ¿qué estamos haciendo?  No basta hacer lo que otros hacen debemos ser creativos y abrir nuevos caminos…

Una de las cosas que afectan Medjugorje es encerrar esta corriente espiritual en el radio de unas pocas personas, siempre las mismas, y que con el paso del tiempo se van envejeciendo sin poder renovarse en número ni en conversión.  El agua estancada siempre produce sus bichos.

 

  1. Utilizar Medjugorje para catapultarse a la fama espiritual. En Medjugorje he conocido personas que han ido allí para, de algún modo, tomarse la foto con un vidente o con algún fraile prestigioso y así promoverse o promover su propio ‘camino’.  He visto falsos videntes en plena ‘aparición’ con seguidores muy fieles y leales.  He observado también que algunos influencers se ‘cuelgan’ de Medjugorje para tener más seguidores para sí, sobre todo ahora que tiene el Nihil Obstat de parte de la Iglesia Católica.

Unirse al camino espiritual de Medjugorje sin un real deseo de convertirse, guiados más por intereses humanos, le hace mucho daño.

 

  1. Convertir los grupos de oración en grupos de amigos y nada más. En varias predicaciones he hablado de los grupos de oración que se convierten en los grupos tipo ‘Té de tías’, es decir: grupos de personas que se conocen desde cuando eran muy jóvenes, que vivieron también la experiencia de Medjugorje en su momento y que ahora… subsisten siempre las mismas.  Son las chicas del ayer, “las viejas glorias” que diría un buen amigo sacerdote.  Pero lo malo no es eso, lo malo es que si el grupo adquiere un estilo amical más que espiritual no progresará ni se expandirá.

El concepto exclusivamente amical de un grupo de oración medjugoriano lo empobrece y aleja a muchas personas.  Si es un grupo de señoras alejarán pronto a los varones, y eso ya es muy triste, pues Medjugorje no es sólo una corriente espiritual para señoras piadosas o rezadoras, sino que es un bien para todos: varones y mujeres, familias enteras.

 

  1. Aceptar Medjugorje en todo lo que me gusta, pero no en lo que no me gusta. Recuerdo claramente cuando en medio de una charla acerca de lo que nos pide la Reina de la Paz en Medjugorje, alguien me interrumpió diciendo claramente: “Yo le acepto todo a la Reina de la Paz, pero el ayuno no”.  En otra charla les decía que la Reina de la Paz pedía que no se viera la TV, entonces una señora dijo: “Eso es muy fuerte, yo no puedo”.  ¿Nos damos cuenta de que estamos negándonos a una real y verdadera conversión?  Quizá pensamos que el camino espiritual de Medjugorje funciona como un super mercado, en el que tú escoges lo que te gusta y nada más.

A Medjugorje le hace mucho daño la falta de conversión de sus seguidores, le deja mal, le desacredita.  Ojalá todos podamos renovar nuestro deseo de conversión.

 

  1. Querer convertirse en vidente. Sé del caso de varias personas que luego de la experiencia de Medjugorje obran de modo tal que -se nota- hacen todo lo posible por ser -o aparentar ser- videntes.  Como que se les pegara un cierto deseo de… llamar la atención o tener también adeptos.

Al fenómeno Medjugorje le hace mucho daño el iluminismo, es decir: esa desviación psicológica, espiritual y teológica que lleva a una persona a sentirse canal autorizado y particular de la Voluntad de Dios de modo infalible.  Medjugorje no fabrica iluministas sino seguidores de Jesucristo, hijos de la Gospa y servidores de la Iglesia.

 

  1. Obrar de modo paralelo a la Iglesia Católica. Vas a Medjugorje, haces una fuerte experiencia de oración, tomas ciertas decisiones de conversión y… al volver a casa inicias un grupo o una comunidad que camina no con la Iglesia Católica sino en paralelo: no colaboras con tu párroco, no ayudas en tu parroquia, no te implicas en algún ministerio.

Al fenómeno Medjugorje le hace daño esta actitud porque lo convierte en una realidad que no colabora a la comunión eclesial.  Los grupos de oración de Medjugorje no pueden convertirse en sectas.  Hay personas y grupos -se definen muy marianos- que van a Medjugorje pero no tienen ningún interés en participar de las celebraciones litúrgicas ni en la oración que se realiza en la parroquia Santiago Apóstol, ese es un estilo sectario que daña a Medjugorje.

 

  1. Asociar Medjugorje con la Nueva Era (New Age). En no pocos lugares de internet he visto cómo es que se usa Medjugorje como parte de un paquete en el que priman las ideas y postulados de la Nueva Era.  Falsos místicos y falsos videntes o pseudo gurúes espirituales se valen de Medjugorje para introducir sus ideas, sus talleres, sus programas de ‘superación’, de Yoga, de energías, etc.  Incluso, no pocos fieles católicos usan indiscriminadamente la palabra ‘energía’ para narrar sus experiencias espirituales en Medjugorje.  Estas cosas hacen daño a Medjugorje porque la hacen parte de unas doctrinas no sólo sospechosas sino anticatólicas y nocivas a nivel espiritual.  Esto trae la desconfianza de algunas autoridades eclesiales, no sin razón.  Frente a ello, debemos decir con toda firmeza y claridad que en Medjugorje se vive la fe y la espiritualidad católica en su más genuina sencillez, sin cortar ni aumentar nada.

 

He hecho estas reflexiones con plena libertad, no es mi interés el acusar, pero si el advertir de los serios peligros de ciertas actitudes que podemos tener.  El objetivo es que nos decidamos firmemente en asumir el camino espiritual de Medjugorje como es, como lo pide la Gospa y para la gloria de Dios.

 

Fr. Israel del Niño Jesús, RPS.

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