Medjugorje – Virgen de Medjugorje

Mons. Salvador Piñero, el arzobispo de Perú que ordenó al Papa León XIV, peregrinó a Medjugorje por tercera vez

Mons. Salvador Piñeiro, arzobispo de la arquidiócesis de Ayacucho, en Perú, estuvo recientemente en Medjugorje participando de una peregrinación y retiro espiritual junto a un grupo de peregrinos y amigos provenientes de San Francisco, California. El arzobispo recordó el momento en que, siendo presidente de la Conferencia Episcopal del Perú, ordenó obispo a Robert Francis Prevost, que hoy es el Papa León XIV.

“Él mismo me lo recordó ahora en enero, cuando los obispos del Perú estuvimos en la visita ‘Ad limina’. Me dijo: ‘¿Recuerdas cuando me arrodillé ante ti para que me ordenaras obispo? Ahora reza por mí para que sea un buen Papa’. Eso me conmovió tanto que casi comencé a llorar. Ver a un Papa humilde y sencillo. Es un Papa con corazón peruano”.

El arzobispo también explicó por qué Medjugorje ocupa un lugar tan especial en su vida espiritual y destacó el clima de oración y conversión que allí se vive.

Medjugorje para mí es un santuario, un lugar donde se ve la presencia de Dios en el corazón de tantos hermanos que nos acogen con tanto cariño, con tanta preocupación, que nos muestran los momentos de oración, de la Eucaristía, de la participación en las plegarias, acompañar el vía cruz a Medjugorje y no más se viene a rezar. Y los que vienen de turista terminan confesándose, terminan encontrando la misericordia de Dios. Gracias a todos los que colaboran y hacen posible este encuentro con Jesús, este cariño de la Madre y por eso volveremos a nuestros lugares de origen a decirle a los demás hemos estado en un lugar santo, es María, la Reina de la Paz, que nos envía a ser trabajadores del reino de su Hijo”.

Asimismo, Mons. Piñeiro recordó con emoción la misión pastoral de quien hoy es el Santo Padre y el camino que recorrió en el Perú antes de ser elegido Papa.

“Como presidente de la Conferencia Episcopal Peruana tuve la inmensa satisfacción de ordenar obispo a Robert Francis Prevost que venía como misionero, encargado por el Papa Francisco, para la Iglesia de Chiclayo.

Su pasión era la misión en nuestra tierra y había trabajado incansablemente como formador, como párroco, como profesor en el seminario y siempre con tanto cariño, con tanta cercanía, un hermano más. Y cuando quedó libre de ser Superior General de los Agustinos por la amistad que tenía con el Papa Francisco le dijo que quería volver al Perú como misionero. Y el Papa le dijo vas al Perú, vas de Obispo.

Y le encargó la diosis de Chiclayo donde trabajó con tanta dedicación ocho años, y después se lo llevó a Roma para ser el prefecto del Dicasterio de los Obispos, cuidar de todos nosotros, que somos más de tres mil y que le damos trabajo a la Iglesia. Él es el Papa amigo con corazón peruano que muy bien nos entiende y domina los idiomas y habla el castellano sin dejo americano”.

El arzobispo Piñeiro destacó además que en los últimos años ha crecido notablemente la presencia de peregrinos latinoamericanos en Medjugorje, algo que considera motivo de gran alegría y esperanza para la Iglesia.

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