En el marco del XVI Congreso Iberoamericano que se celebra en Santo Domingo, Mons. Jesús Castro Marte, obispo de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey y videpresidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, se refirió al significado del nihil obstat otorgado hace un año y medio a Medjugorje por el Papa Francisco.
Destacó el impacto espiritual de este reconocimiento para la Iglesia dominicana, y para todos los fieles y peregrinos que van al santuario de la Reina de la Paz.
Señaló que “es un motivo de alegría, porque cuando la Iglesia permite un proceso de acercamiento lo hace desde un sentido de amor y de acogida”, y añadió “en la parroquia de Medjugorje la Iglesia ha visto signos de obediencia y de presencia, y que por eso ha dado este paso, reconociendo e ira reconociendo los detalles que allí se manifiesten. Para el pueblo dominicano y para los devotos de la Virgen Reina de la Paz, se trata de una inmensa alegría y también de una motivación para visitar el santuario y recibir las muchas gracias que abundan en ese lugar”.
Mons. Castro Marte ve al nihil obstat como un gesto de amor que confirma signos de obediencia y presencia viva de fe. Además, subrayó la alegría del pueblo dominicano y su deseo personal de ir próximamente al santuario de Medjugorje, ya que, ante la pregunta de si piensa peregrinar pronto, respondió sin dudar: “Si, pronto, me han invitado muchas veces”.
