El miércoles 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, comenzó el tiempo de Cuaresma. En las misas celebradas en Medjugorje se realizó el rito de la imposición de la ceniza, y la Eucaristía vespertina en la iglesia de Santiago Apóstol fue presidida por el vicario parroquial de Medjugorje, fray Ivan Hrkać, quien en su homilía señaló que “los 40 días de Cuaresma son solo un tiempo de preparación, un tiempo de vigilancia ante la celebración de la Pascua”, para volver a la verdad más grande de nuestra fe: que Cristo venció a la muerte, nos salvó y nos redimió.
Explicó que “la Iglesia, a través de la Cuaresma y de las lecturas bíblicas, quiere siempre orientarnos sobre cómo debe ser una verdadera Cuaresma o qué es necesario hacer para que tenga sentido y nos conduzca hacia la Pascua”, y se detuvo en el pasaje del Evangelio en el que Jesús dice: “Cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para ser alabados por los hombres”.
“Cuando das limosna, cuando haces algo bueno, cuando haces el bien al prójimo, dice Jesús, no lo anuncies. Vivimos en un mundo que quiere que todo sea visible, incluso nuestra intimidad, nuestra vida cotidiana; un mundo que quiere poner todo ante la cámara, también las buenas obras. Y entonces se hace ruido sobre ello”, afirmó fray Ivan, subrayando las palabras de Jesús: “Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto”, y recomendó incluso ocultarlo de nosotros mismos.
“Para no acumular en tu interior tus buenas obras, para no presentarte ante Dios como aquel fariseo que ora enumerando todo lo bueno que hace; esconde de ti mismo tu bondad. No lo hagas, porque eso te volverá más soberbio. Te inflarás, te sentirás orgulloso de ti mismo. Y entonces crece el ego, y Dios no está en ninguna parte”, señaló fray Ivan Hrkać.
“Cuando oren, no sean como los hipócritas, que gustan de orar de pie en las sinagogas y en las esquinas para que los vea la gente”, es otro pasaje del Evangelio según san Mateo al que hizo referencia en su predicación.
“Cuando quieras orar, retírate a la habitación de tu corazón, a tu cuarto interior, y allí ora en lo secreto. Entonces el Padre te recompensará. A veces decimos que Dios no escucha nuestra oración, que no nos ha concedido lo que pedimos. Tal vez no te has retirado a lo secreto. Tal vez vas contando a todos por qué rezas. Tal vez todos deben saber cuál es tu intención, y quizá solo Dios no la ha escuchado, mientras que todos los demás sí. Quizá haces una peregrinación para que otros lo oigan y lo vean, y no para acercarte a Dios”, advirtió fray Ivan Hrkać, subrayando especialmente que muchos no desean rezar en familia o participar en la oración en la Iglesia, pero afirman que Dios ve su oración y que no necesitan la comunidad.
“Eso es una deformación de la oración, una distorsión de las palabras de Jesús”, afirmó, y también advirtió sobre el ayuno excesivamente visible, que Jesús critica en el Evangelio del Miércoles de Ceniza: “Cuando ayunen, no pongan cara triste como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan. Ese no es el ayuno que Dios nos pide. Dios quiere que ayunes por amor y que, mientras ayunas, estés dispuesto a dar todavía más amor, no a convertirte en una amenaza para los que te rodean».
«Custodia el ayuno, ante todo el ayuno de alimento. Quien puede dominar su cuerpo, su estómago, está preparado para dominar también su lengua, sus oídos, su mirada, sus juicios… En estos días leeremos mucho sobre ayunar del ajetreo, de esto o de aquello… Pero todo ese ayuno es en vano si no está fundamentado en el ayuno de alimento. Quien domina el ayuno de comida está dispuesto a todas las demás formas de ayuno. Que el Señor, en esta Cuaresma, hable a nuestro corazón para que veamos dónde podemos ayunar, dónde podemos hacer más, dónde podemos reconocer el hambre y la necesidad del otro y saciarla, sin que todos lo vean, incluso ocultándolo de nosotros mismos, para que Dios, que ve en lo secreto, vea también nuestro secreto y sea Él nuestra recompensa eterna”, concluyó fray Ivan Hrkać en su homilía del Miércoles de Ceniza en Medjugorje.
Una particularidad del tiempo de Cuaresma es la meditación de la Pasión de Cristo a través del Vía Crucis, que se rezará en el monte Križevac todos los viernes a las 14:00 horas y será transmitido por el canal de YouTube. El Vía Crucis en la iglesia de Santiago Apóstol se reza los viernes a las 19:00 horas y será transmitido por de Radio Mir Medjugorje en directo.
