Medjugorje – Virgen de Medjugorje

Comentario del Mensaje del 25 de Abril de 1999

De nuevo saludo a todos los que siguen los mensajes y antes de reflexionar en el mensaje de este mes, recordemos primero lo que María nos dijo el mes pasado. Lo primero que pidió fue que oráramos con el corazón y esto, no debemos olvidarlo jamás, porque después de todo es muy sencillo orar con el corazón. Si nos decidimos a orar por amor a María, creando las condiciones necesarias, tomándonos el tiempo, preparando un rincón tranquilo en nuestros hogares para orar, apartándonos del ruido exterior de la TV y la radio, y nos mantenemos fieles a esa decisión, comenzamos entonces a orar con el corazón. Para esto no es importante qué haya en nuestra mente ni qué sentimientos tengamos en nuestro corazón, porque hemos comenzado a orar por amor y ésta es la primera condición para [poder] orar con el corazón. Ojalá nunca olvidemos esta intención suya.

María nos llamó además a orar por los que odian y por la conversión de los que blasfeman y no encuentran el amor de Dios, y, especialmente, para que resucite el amor en la Iglesia. Su llamado de que pongamos a Dios en primer lugar en nuestras vidas es igualmente importante y con esta invitación, María nos recuerda el Primer Mandamiento — honrarás al Señor tu Dios, el único Dios verdadero. Nos recuerda también la Fiesta de la Anunciación, cuando María respondió: ³Hágase según tu palabra², y con esas palabras se decidió por Dios y por darle a El el primer lugar. Esto es importante, porque sabemos que la primera Eva rechazó a Dios y puso a alguien más en primer lugar en su vida. María desea que también nosotros hagamos lo mismo y seamos amigos de Cristo Resucitado. Pero esto sólo podrá suceder, si realmente nos mantenemos fieles a la oración. Así, con la esperanza de que perseveremos en las intenciones de María y las tengamos presentes en nuestra oración, pasemos ahora a otra información que yo quiero darles.

Con respecto a los videntes: Vicka volvió de EU; Ivan, después de haber pasado allá muchos meses, regresó solo mientras que su esposa y su hija se quedaron allá; Mirjana, Jacov e Ivanka están todos aquí. Sólo falta Marija, quien permanece en Italia. Los tres, Vicka, Ivan y Marija, siguen teniendo -y nosotros lo creemos así- apariciones diarias. Ya han pasado 17 años y 10 meses desde la primera aparición, el 24 de junio de 1981. Cuánto más vayan a durar estas apariciones diarias, nadie lo sabe y tampoco hay signos que nos indiquen cuánto tiempo más continuarán.

Si bien los peregrinos de muchos países cancelaron totalmente o al menos pospusieron su viaje, todo esto, debido a las hostilidades al sur de Medjugorje, aún así han llegado muchos peregrinos de Alemania, Francia, Austria, Inglaterra, Polonia, Corea, EU e Inglaterra, Chile, Irlanda e Italia — todos ellos tuvieron el valor para venir aquí a pesar de todo. Durante los fines de semana vienen cada vez más peregrinos de toda Croacia y Bosnia Hercegovina. También los eslovenos vienen en esos días.

En cuanto a la guerra en Kosovo, quiero asegurarles que está a 3,400 kilómetros al sureste de aquí y que realmente no hay razón para tener miedo de venir a Medjugorje. Cuando vemos este conflicto desde la perspectiva de Medjugorje, podemos decir que comenzó hace 20 años, en 1979, y que el festín satánico de la violencia y la guerra ha vuelto a Kosovo, lugar donde comenzó todo. Esperamos que todo termine pronto justamente donde comenzó. Cuando Medjugorje surgió, los medios comunistas lo comparaban con Kosovo, esto, porque creían ver aquí una contrarrevolución y en Kosovo, el nacionalismo. Pero la guerra comenzó en realidad por la presión ejercida por los comunistas serbios sobre los croatas católicos, mientras que el nacionalismo serbio también avasallaba a los kosovares, calificando a Medjugorje como algo similar. El meollo del asunto es que los serbios se identifican con el régimen comunista y pretenden crear una Gran Serbia.

Según los testimonios de los dirigentes de la Comunidad Europea, la OTAN y EU, se distingue claramente que esto [los ataques] debió hacerse mucho antes, porque muchos dicen ahora que de haber intervenido hace 10 años, nunca se hubiera llegado a una guerra. Lo único que podemos decir es que esperamos que el conflicto llegue pronto a su fin ahí donde comenzó en 1979. A lo largo de todo este tiempo Medjugorje fue siempre como un grito en el desierto llamando a la paz, la oración y el ayuno – los únicos medios que pueden terminar con todas las guerras y las catástrofes naturales. A través de todos estos episodios actuales de odio y de violencia, podemos ver a Medjugorje como una palabra profética. Y es que, como todos sabemos, ya desde el tercer día de estas apariciones, María nos llamó a la paz y nos dijo lo que podíamos hacer: orar y ayunar para detener las guerras. Dios habla claramente por medio de María y aún cuando Ella nunca dijo nada específico acerca de la guerra, señaló claramente y en muchas ocasiones lo que podíamos hacer al respecto. Dios habla claramente, pero al mismo tiempo respeta nuestra libertad. Por tanto, esta nueva situación debe ayudarnos a tomar en serio el mensaje de María, aún cuando no podamos entenderlo o no veamos los resultados tan claros o tan pronto como nosotros quisiéramos. Con esto en mente, los invito a todos a orar y ayunar, algo que quizá no hemos hecho suficientemente, a fin de que la paz venga a todos los pueblos. Este es el único deseo de María para el mundo, pero es también una tarea nuestra.

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TAMBIEN HOY LOS INVITO A LA ORACION

Día a día y de mensaje a mensaje, vemos que María nunca se cansa de invitarnos a la oración. Si gracias a los incontables mensajes en Medjugorje que nos llaman a la oración -y que son muchos, gracias a Dios- hemos comenzado a orar, no debemos olvidar que muchos en el mundo han abandonado la oración. El mundo, como todos podemos ver, se ha alejado mucho de Dios y es desde esta perspectiva que podemos llegar a entender los repetidos llamados de María a la oración. Orar significa encontrarse con Dios y tener tiempo para este encuentro. En febrero y en marzo, María nos invitó a ser amigos de Jesús y todos sabemos que los amigos se reúnen frecuentemente y siempre tienen tiempo el uno para el otro. María simplemente quiere que desarrollemos una relación de amistad y de encuentro con Dios, con Ella y que a través de este encuentro, nuestras vidas puedan transformarse en lo que Dios quiere para nosotros. Este es también el camino que todos buscamos. Por eso, si no oramos, no podremos crecer ni llegar a ser las personas que Dios quiere que seamos y que el mundo espera. Esto lo vemos claramente en el segundo renglón del mensaje, cuando María dice…

HIJITOS, SEAN PORTADORES GOZOSOS DE PAZ Y DE AMOR EN ESTE MUNDO SIN PAZ

Es en la oración y por tanto, en nuestro encuentro con Dios, que podrá darse este crecimiento nuestro. Entonces seremos capaces también de abrirnos al amor y a la paz y, haciéndolo así, de ser…

PORTADORES GOZOSOS DE PAZ Y DE AMOR EN ESTE MUNDO SIN PAZ

Es aquí donde debe surgir una nueva relación nuestra con Dios y también con este mundo sin paz. Dios es la única fuente de paz y de amor y todos los hombres anhelan justamente esa paz y ese amor. Cuando el hombre alcance estos bienes de Dios, no podrá guardarlos sólo para sí mismo. Por eso, María piensa en nosotros como sus embajadores, como sus apóstoles y que seamos quienes ofrezcan esta paz y este amor a este mundo sin paz. Dios se ha manifestado a nosotros como el Dios de la paz y el Dios que ama. Para cualquiera de nosotros, estas dos revelaciones representan lo más hermoso que pueda haber — paz y amor — y esto, porque son dos cosas que todos anhelamos. Con todo, a pesar de lo hermoso que es aceptar la paz y el amor, también resulta difícil llevarlos y darlos a los demás. Si pensamos en toda esa falta de paz, en todos los conflictos, en todos los malentendidos y las guerras, entendemos lo difícil que puede ser estar gozosos y ser capaces de tener paz, de hacerla crecer… Y es que hay tantas cosas tan negativas en el mundo. Jesús, a Quien nosotros seguimos, es el Rey de la Paz, y se hizo Rey en el momento en que murió en la Cruz por nosotros. Es más, Su reinado lo alcanzó mucho antes, desde el instante en que ofreció reconciliación y perdón a quienes lo crucificaron. María, por su parte, seguramente habrá deseado y pronunciado las mismas palabras que su Hijo, aunque perdonar y orar por quienes en ese momento hacían daño a Jesús no debe haber sido fácil para Ella. Así pues, aún cuando debemos ser conscientes de que no siempre es fácil, al mismo tiempo debemos saber que Dios nunca va a pedirnos nada que no nos haya dado antes. Debe, pues, darse nuestra cooperación con Dios y entonces seremos capaces de llevar esta paz a nuestras familias, a nuestras comunidades y después al mundo entero. María desea que quede muy claro, para nosotros y para el mundo entero, que todos le pertenecemos a Ella. Por eso, desde el mero principio no sólo nos ha invitado a orar sino también a ayunar.

POR MEDIO DEL AYUNO Y DE LA ORACION, DEN TESTIMONIO DE QUE SON MIOS Y DE QUE VIVEN MIS MENSAJES

También yo creo que cuando alguien ora y ayuna, incluso sin mencionar jamás a Medjugorje ni a la Reina de la Paz, se vuelve testigo de estos acontecimientos. Podríamos decir que la oración y el ayuno son la tarjeta de identidad de todos los que aceptan el mensaje de Medjugorje. La oración y el ayuno siempre han estado unidos a lo largo de la tradición judía así como de la tradición cristiana y católica. Sin embargo, ha sido a través de Medjugorje que el ayuno ha recobrado nueva vida, porque anteriormente casi se había olvidado y perdido. Jesús mismo confirió a la oración y al ayuno un poder especial. Recordemos que cuando los apóstoles le preguntaron por qué ellos no habían podido liberar a un muchacho de los demonios, El les respondió: ³Esta clase de espíritus sólo pueden ser arrojados con oración y ayuno.² María, por medio de sus mensajes, actualizó de nuevo el ayuno y lo volvió contemporáneo, y, gracias a Dios, éste ha entrado de nuevo en la vida de muchísimas personas alrededor del mundo. A través de incontables testimonios podemos afirmar que Medjugorje ha ayudado a una gran cantidad de personas a abrirse a lo sobrenatural. Y esto no es algo casual, sino que se debe a que mucha gente está siguiendo los mensajes de María y con ello ha probado que realmente le pertenece. Si pensamos nuevamente en la situación en esta región, en el círculo vicioso de violencia que comenzó en Kosovo en 1979 y que se cierra una vez más en ese lugar, podemos ver que Medjugorje -gracias a los medios que Dios puso en nuestras manos- se ha convertido en una luz y en un llamado a la paz. Aquí tenemos, pues, un nuevo impulso para mostrar que somos hijos de María y que por eso vivimos en verdad sus mensajes. En este tiempo de Pascua y de preparación a Pentecostés, al oír en este mensaje…

¡OREN Y BUSQUEN!

… podemos pensar en María y los Apóstoles que oraron juntos en espera de recibir los dones del Espíritu Santo. Pensemos también en todas las palabras que Jesús nos dijo para alentarnos a orar y también a buscar. El dijo: ³Pidan y recibirán, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe y el que busca encuentra y al que llama se le abre² (Mt 7,7-8). Esto nos indica que cada uno de nosotros, sin importar nuestra situación, debemos comenzar muy conscientemente a buscar y a orar. Buscar y orar es también una actividad. Quien busca mantiene viva la esperanza en su corazón, tiene la voluntad interior, cree y confía. Pero los que ya no buscan y, por tanto, ya no tienen expectativas, los que se quedaron varados en algún lugar, son los que ya no tienen esperanza, que ya no creen ni confían. Muy a menudo oímos decir a la gente aquí, incluso a los jóvenes: ³No vale la pena. No le veo el caso. No tiene sentido². Esto se debe a que mucha gente vive con miedo y está deprimida. Mucha gente ya no se siente bien en este mundo y a causa de ello, el número de suicidios se incrementa diariamente, mientras que la violencia se vuelve en algo cotidiano. Todos éstos son síntomas de los que ya no buscan, que se han quedado estancados y ya no tienen un encuentro con Dios.

Por eso es tan importante para nosotros -y debemos darle gracias a Dios por ello- que María haya movido a tantas personas. El peregrino es alguien que busca y también alguien que en medio del desaliento, de un sentimiento de inutilidad o de oscuridad, decide convertirse en peregrino. Y es que esto quiere decir que ha recibido la gracia de no querer detenerse y que en vez de eso desea superar su situación. Muchas personas han dado testimonio aquí de que sus vidas, que se habían vuelto áridas y sin sentido, han resucitado gracias a su peregrinación a Medjugorje.

Ser capaces de buscar significa al mismo tiempo estar dispuestos a llevar esperanza a los demás. Y María, la nueva Eva, la Madre de la vida y Madre del Rey de la Paz, es la única que puede darnos el impulso para esa actividad. Sabemos que el mal, el pecado y el odio también impulsan a la gente y que esa gente tratan de encontar en quienes descargar su odio y su destrucción. Esto es de lo más peligroso, tratándose del mal y del pecado. Una persona que hace el mal nunca se queda sola, siempre encuentra alguien a quien hacerle algo negativo y por eso nunca se cansa. En la Biblia está escrito que Satanás anda rondando el mundo como león rugiente buscando a quien devorar. Y aunque el amor y la luz siempre son más fuertes, nosotros debemos poner de nuestra parte para que triunfen. Ojalá y esta verdad nos mueva en este tiempo de Pascua. Los que buscaron a Jesús el primer día de la semana -las mujeres, Magdalena, Pedro y Juan- todos ellos se pusieron en marcha y lo buscaron con una mezcla de esperanza, miedo y dolor. Aunque sus corazones estaban cerrados por el miedo, su esperanza fue más fuerte y se pusieron en marcha, buscaron a Jesús y lo encontraron. Así que cuando María dice…

¡BUSQUEN!

… se trata una vez más de un impulso renovado para que realmente nos pongamos en marcha y busquemos la paz. Dios nos dará Su paz. Al final de este mensaje, María nos confirma otra vez que…

YO ORO E INTERCEDO POR USTEDES ANTE DIOS PARA QUE SE CONVIERTAN

Ella es, pues, nuestra Intercesora que nos ama y por supuesto desea ayudarnos. Ella es incansable al tratar de ayudarnos y de darnos nuevos impulsos para que todos comencemos a buscar a su Hijo, el Rey de la Paz, para que una vez que lo hayamos encontrado, nos convirtamos. María nos da además el contexto de esta conversión cuando añade…

PARA QUE SU VIDA Y SU COMPORTAMIENTO SEAN SIEMPRE CRISTIANOS

… lo cual es, por supuesto, el propósito más profundo de la conversión. El pecado es lo que nos separó de Dios y nos arrojó al mundo, tratando de destruir nuestra vida. Apartarse de Dios y volverse al mundo es en realidad un camino de oscuridad y destrucción. Convertirse a Dios significa retornar a la vida y a la luz y a la paz. Quien vive en la luz, en todo lo que haga, piense y diga, será siempre un cristiano. Ser cristianos significa ser como Cristo. Ciertamente, cuando oímos ³para que su vida y su comportamiento sean siempre cristianos², podríamos preguntarnos cómo andamos nosotros en este sentido. ¿Realmente nos amamos a nosotros mismos o nos destruimos? ¿Buscamos a Dios o hay algo que nos impide buscarlo? ¿Cuál es ese impedimento? ¿O pensamos quizá que nunca encontraremos aquello que estamos buscando? Dios es finalmente nuestra meta y María quiere ayudarnos a encontrarlo, por eso nadie debe detenerse interiormente y decir: ³No vale la pena el trabajo². María está con nosotros y Ella siempre creyó, aunque nunca dijo que entendía todo. Ella confió y dijo simplemente: ³Hágase tu voluntad². Y por eso también debemos preguntarnos cómo estamos en relación a los demás, a la naturaleza y al mundo. ¿La relación con nuestra familia y con el mundo que nos rodea es una relación cristiana? Sólo una relación cristiana a la luz del Evangelio es realmente una relación humana; una profunda relación humana es una relación cristiana. Sólo de este modo podemos esperar que el mundo se renueve y sólo teniendo una relación cristiana hacia el mundo podemos esperar un futuro y caminar hacia él con seguridad.

Por esto queremos orar:

Señor, Dios nuestro, gracias por ser el Dios de la Paz y por enviarnos a Tu Hijo, Jesucristo, el Rey de la Paz. Gracias por enviarnos en este tiempo a María, la Reina de la Paz, quien nos llama a la paz en Tu Nombre, Señor, y a ser con Tu Hijo Jesús, portadores de paz y de amor en este mundo sin paz. Te pedimos la gracia de ser capaces de cumplir la tarea que María nos encomienda en este mensaje, como lo hizo Tu humilde sierva María. Libera nuestros corazones de toda inquietud, de toda ausencia de paz, de todo lo que no es amor. Danos la gracia de ser testigos de la paz y del amor auténticos que sólo Tú puedes dar a nuestras familias, a la Iglesia y al mundo, para que todos podamos ser portadores de paz y de amor. Señor, Tú sabes cuántos de Tus hijos están sufriendo en este momento a causa de tantas guerras y conflictos. Envía consuelo a los que lloran, esperanza a los desesperados y la gracia de experimentar Tu amor. Ten misericordia de todos ellos y envíales también personas que proclamen la paz y el amor en Tu nombre. Bendice a todos los que se han abierto a Tu paz y que llevan Tu amor a los demás. Bendice a los videntes, a la parroquia entera y a todos los peregrinos, a fin de que seamos incansables y valientes portadores de Tu paz y Tu amor en Medjugorje, en estos tiempos. Te lo pedimos con María, Reina de la Paz, en nombre de Jesucristo Tu Hijo, Rey de la Paz. Amén.

Fra. Slavko, Medjugorje,
Medjugorje, Abril, 1999

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